Censo
Últimos temas
» Abyss Gate [Élite]
30/07/17, 09:41 am por Delin

» Adonde me lleven los sueños
27/07/17, 04:19 pm por Seizan

» Mientras la Dama esta distrída... ~~♫ [Kirill]
26/07/17, 07:30 pm por Kirill

» Olvido de hombre muerto
04/07/17, 04:49 pm por Katt

» Rumbo a Moselec (Trama 3)
27/04/17, 07:32 pm por Narrador

» Vestigios del pasado
20/02/17, 01:01 am por Alexandra Whiskers

» El plan de reclutamiento
18/02/17, 08:46 am por Maximilian Magnus

» El discurso del recaudador
19/01/17, 06:31 pm por Erin

» Quiero un tema!
10/01/17, 05:15 pm por Delin

Noticias
  • 13/04/16 ♒ ¡¡¡Nueva Trama!!!"Se reclutan piratas y maleantes varios" aquí.
  • 24/03/16 ♒ Conclusión de la Segunda Trama aquí!


  • Fecha Actual: Mes de Enki, 4994, II Era
PearlHook University 28_194846_96xb13Rol Psiquiátrico UnstSeven Capital Sins | +18, Yuri, Hetero, Yaoi, Razas MágicasMariollette Empire ~ ROL
Afiliados normales
KirillAdmin ♒ MP!
ChelsieAdmin ♒ MP!
LisandotMod ♒ MP!
DelinMod ♒ MP!
SophitiaColab ♒ MP!
CyrianColab ♒ MP!
Años Activos

Esperando una nueva vida

Página 2 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Muireall el 15/10/09, 03:18 am

Inició el nuevo día ocupándose de los quehaceres domésticos: el desayuno, barrer, quitar el polvo, esperando el regreso de Delin. Intentaba calmar la ansiedad por verlo de nuevo pensando en como iba a arreglar la cabaña para que pareciera un verdadero hogar. Pero al transcurrir las horas y no dar él señales de vida, la inquietud y la preocupación comenzaron a embargarla y decidió ir en su busca.

Sabía que el capitán solía subir al techo de la posada cuando quería estar solo y pensar, así que supuso que tal vez había hecho lo mismo en el tejado de la cabaña y buscó un punto donde poder observarlo con claridad. Pero no estaba ahí, ni en los alrededores, ni respondió a sus llamados. Tampoco había señales de lucha o de que alguien hubiese resultado herido de alguna manera... ¿qué le había pasado? Sólo una explicación vino a su mente...

Se había marchado... la había abandonado...

Se tambaleó como si la hubieran abofeteado y tuvo que apoyarse en la pared para no caer... ¿tanto daño le había hecho que se había ido sin siquiera una palabra de despedida? ¿tanto rechazo sentía por ella que ni siquiera había querido verla por última vez para decirle que se iba?

Un gemido inarticulado, el lamento de un animal herido, escapó de sus labios. A trampicones entró en la cabaña y se desplomó en una silla, con la cabeza entre los brazos. Las lágrimas se negaron a salir al principio, anonadada y transida de dolor como estaba, pero pronto llegaron como una marea incontenible y lloró hasta que literalmente éstas se agotaron, por ese momento al menos.

Con los ojos secos y enrojecidos y el rostro empapado permaneció inmóvil en la quietud y la soledad de la habitación, percibiendo como, por sobre los sentimientos de tristeza y soledad que experimentaba, intensas sensaciones de agobio y de opresión empezaban a apoderarse de su espíritu.

De pronto, la cabaña se transformó para ella en una prisión de la que debía huir. Desesperadamente y sin tener un plan definido en mente, salió del lugar y comenzó a caminar hacia la ribera. No volvió al sitio en que habían estado la noche anterior. Simplemente caminó a lo largo de la playa hasta que el cansancio la hizo detenerse. Se sentó en una roca plana y ahí se quedó, mirando el mar, replegada en sí misma y ajena a todo lo que ocurría alrededor.

-----------------------------------------------------------------------

Hannah estaba contenta. Amaba su trabajo y la idea de ayudar a una joven recién llegada pronta a dar a luz le producía una emoción especial; la pobrecilla debía estar muy sola, sin conocer a nadie y sin más familia que el hombre que la había empleado. Aunque él no le había dicho nada al respecto, ella había asumido automáticamente que era el esposo de la chica. Bien es cierto que no le había dicho mucho, apenas lo estrictamente necesario, ¡vaya si era parco!, aparte de ese extraño mensaje (ella supuso que era una especie de juego entre los dos), pero había sido preciso y claro y le había pagado bien.

No tuvo dificultades para ubicar la cabaña con las indicaciones que él le había dado. Años atendiendo parturientas le habían permitido conocer la zona como la palma de su mano. Afortunadamente, por ahora no había ninguna que estuviera al término de su embarazo; siempre podía haber adelantos, claro, pero de no mediar sorpresas podría dedicarle a esta joven (Muireall, bonito nombre) todo el tiempo que necesitara.

Le sorprendió un poco encontrar la puerta de la cabaña abierta de par en par; la zona era tranquila, sí, pero la joven le pareció demasiado confiada. Su sorpresa aumentó al ver que la cabaña, perfectamente ordenada y limpia, estaba vacía. Intrigada, dio una vuelta alrededor sin encontrar a nadie ¿Dónde estaría la chica? El esposo había dicho que habían llegado el día de ayer; le parecía poco probable que hubiese salido de paseo por ahí o a hacer alguna diligencia, sobre todo con un embarazo tan avanzado.

Sin embargo, no encontraba otra explicación. Bueno, si había salido, tarde o tempano tenía que volver, ¿no?; no quedaba más que esperarla. No le pareció correcto hacerlo dentro de la casa, pero tampoco quería estar incómoda en una espera que no sabía cuanto podía durar; así que, sacando una silla, se sentó en la entrada confiando en no tener que aguardar demasiado.

Las sombras de la noche llegaron y con ellas, el desconcierto y el desasosiego de la comadrona. Ni luces de la joven. Era demasiado tarde ya para compras, trámites o paseos. ¿Le habría sucedido una desgracia? ¿O todo esto había sido una extraña tomadura de pelo? No, no era eso; el hombre que la había contratado no estaba para bromas, eso era claro. Entonces, era que a la chica le había pasado algo. ¿Y qué hacía ella ahora?...

Hizo lo único que podía. Esperar a que regresara quien suponía era el esposo de la embarazada para darle cuenta de lo sucedido.
avatar
Muireall

Cantidad de envíos : 99

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Delin el 15/10/09, 06:07 am

Después de dejar en su casa a la pareja de la que era guardaespaldas, sin ningún incidente durante el día; se encaminó hacia la cabaña de la joven. Era hora de vigilar por su seguridad, comprobar que todo había ido bien y que la mujer que había contratado había cumplido.

No pensaba acercarse a la casa sin más, iría refugiado por las sombras y con sigilo, no quería que ella se despertara si estaba descansado y no quería enfrentarse a sus preguntas. No podía. Sin embargo, al acercarse y ver que la mujer a la que había pagado estaba sentada en la puerta de la casa, se preocupó. Dejando atrás todo sigilo se acercó a paso rápido.

Hannah se levanto de su silla en cuanto vio aparecer al extraño que le había hecho el encargo esa tarde. No sabía sin sentir engañada o preocupada, pero su gran corazón y su filosofía de confiar primero, hasta que se demuestre lo contrario, inclinaban la balanza en el lado de la preocupación. No esperó a que él llegara, salió a su encuentro con el corazón algo encogido para dar las malas noticias.

- Lo siento, la chica no estaba cuando llegué y… no ha venido en todo el día ¿es normal? ¿Estará bien? ¿Sabéis donde está?- se mordió el labio inferior preocupada, mientras bajaba la mirada.

Si Hannah esperaba una respuesta, podía pasarse allí toda la noche, porque el ex-capitán era demasiado parco en palabras y explicaciones como para hacerlo. Lo único que había en la mente del capitán cuando oyó las palabras de la mujer era la seguridad de Muireall. De nuevo lleno de remordimientos, sin esperar tan solo un segundo, corrió en dirección a la playa del día anterior ¿Habría sentido de nuevo la necesidad de bañarse? ¿Alguien la habría atacado? Jamás se lo perdonaría si le ocurría algo.

En sus prisas por encontrarla no se había fijado si había señales de lucha, si había algún rastro que le condujera a su paradero, pero cuando llegó a la cala de la noche anterior y descubrió que estaba desierta, se obligó a recuperar la fría calma que le hacía pensar con más claridad. ¿Y si después de todo era cierto que sentir te hacía débil? Desechó la idea, volvió sobre sus pasos y buscó el rastro de la joven.

Para unos ojos experimentados como los suyos, no fue difícil encontrar el rastro de la selkie, ella no trataba de ocultar su rumbo y él estaba acostumbrado a seguir rastro mucho más escondidos.

Mientras tanto, Hannah se había quedado con la boca abierta plantada a pocos pasos de la cabaña cuando vio desaparecer corriendo al extraño hombre. Achacaba su falta de palabras a la preocupación. Preocupada ella misma, se quedó esperando el regreso de ambos. Sentía que ere mejor que esperara. Cuando le vio aparecer solo se sintió apenada, pensó en seguirle, pero, por si la muchacha aparecía, prefirió esperar en la cabaña. Se sentó de nuevo en la silla y lanzó una plegaria a los cielos.

No tardó en dar con ella, apoyada en una roca mirando el mar. Inmediatamente sintió alivio de ver que estaba a salvo, pero también se sintió enfadado ¿cómo había sido tan imprudente? Claro que sin él al lado y en aquel reino, la muchacha no corría peligro. Eso solo sirvió para reafirmarse en su obligación de marcharse.

Solo tardó un segundo en aquellos pensamientos y en ponerse en marcha, se acercó en silencio, la cogió en brazos con delicadeza y puso rumbo a la cabaña. No iba a dejarla allí sola, no parecía enferma pero no podía estar seguro. Y, mientras el anduviera cerca, era peligroso.
avatar
Delin

Cantidad de envíos : 622

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Muireall el 18/10/09, 03:39 am

El vaivén del oleaje armonizaba con el ir y venir de sus corrientes emocionales. Ora se quedaba sumida en una profunda abstracción, ora se entregaba a un desconsolado llanto.

Aquella desolación que sentía ante el abandono de Delin... esa profunda tristeza... no era temor a la soledad en sí misma... no era miedo a un futuro en el que tendría que luchar sola por su hijo... no era sentirse desvalida por no contar ya con su protección y apoyo... no era nada de eso... era, lisa y llanamente, dolor por no verlo más... un inmenso vacío del alma ante la mera idea de su ausencia...

De no haber sido por su hijo, no habría vuelto jamás a aquella cabaña ¿Para qué? No le interesaba ese lugar si él ya no estaba ahí y vivir al aire libre, en la playa, no le era extraño. Pero los bebés humanos eran frágiles, necesitaban un cuidado especial, vivir en un lugar abrigado, bajo techo... sólo por su bebé regresaría.

Pero las horas se le pasaron sin darse cuenta y no conseguía moverse de ese lugar. Pasado el último acceso de llanto, permanecía en una suerte de trance mientras la luz del día declinaba. Ajena a la inminente noche; ajena al hambre, al cansancio, al mundo que seguía girando alrededor...

Aunque él hubiese llegado con estruendo, no lo habría escuchado, tan absorta estaba... pero volvió de golpe a la realidad cuando se vio súbitamente agarrada y levantada del suelo.

- ¡No! ¡Soltádme!

Aterrada, se debatió intentando liberarse pero, entonces, algo familiar la llamó a la calma. La delicada presión de los brazos que la sostenían, un aura familiar... ¿Delin? Sorprendida, detuvo su forcejeo y volvió hacía su captor un rostro en el que el llanto había dejado claras huellas...¡Era él!... Sus ojos brilaron de alivio y alegría.

- ¡Volviste! - su voz temblaba de emoción - Creí que te habías ido para siempre... que me habías abandonando...

Con un suspiro se acurrucó entre sus brazos, apoyando la cabeza en su pecho. Estaba, al mismo tiempo, muy contenta y muy triste y sumamente cansada.

- No te vayas otra vez - pidió en un nítido susurro - No vuelvas a dejarme sola. No haré más preguntas, lo prometo.

Sin poderlo evitar, sus ojos se cerraron al pronuciar las últimas palabras.
avatar
Muireall

Cantidad de envíos : 99

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Delin el 18/10/09, 01:41 pm

¿Que la había abandonado? ¿Que no se marchara? ¿Que no la dejara sola? ¿Es que no lo entendía? Estar a su lado supondría ponerla en peligro, no era tan solo por las preguntas, era porque no quería ponerla en peligro, ni a ella ni a su hijo.

Caminó en silencio todo el camino de vuelta a la cabaña, tratando de dejar la mente en blanco, tratando de no escuchar el lamento de sus víctimas, sus voces gritándole todo lo malo que había hecho, reclmándole que el no podía ni debía ser feliz, no que podía poner en peligro la vida de nadie. Centraba su mente tan solo en el pensamiento de poner a salvo a Muireall.

Que ella cerrara los ojos contra su pecho le hizo sentir de nuevo como en la playa, pero sus remordimientos y culpas le hicieron pronto sentir que no debía sentirlo, que no lo merecía. Aceleró ligeramente el paso para llegar pronto a la cabaña.

Hannah se levantó corriendo de la silla al ver la silueta del hombre y la mujer en brazos de este. Pese a las reticencias iniciales, finalmente había decidido entrar y encender un fuego, quizá la muchacha hubiera sufrido un accidente y necesitara ayuda. Sacó una pequeña vela para poder ver quien se acercaba y se acomodó de nuevo en la silla hasta que les vió llegar.

- ¡Gracias a Dios! Empezaba a estar preocupada de verdad

Delin no dijo nada, no estaba acostumbrado a dar explicaciones, ni a tener largas conversaciones. Tan solo entró en la casa y depositó a la embarazada en su cama. Viendo que Hannah se hacía cargo de comprobar el estado de salud de la selkie, cerró la puerta con suavidad. Se quedó unos instantes en el salón de la casa. Buscó algo de papel y comenzó a escribir. Era una nota breve, en su estilo.

Por el dia estaras acompañado de la mujer que he contratado, yo tengo un trabajo. Y aunque no me veas, no te abandono. D


Espera que eso fuera suficiente para la muchacha, al menos de momento. Cuando terminara el trabajo, cuando ella diera a luz, se marcharía. Esperaba que antes entendiera que era lo mejor. Dejó la nota encima de la mesa y salió de nuevo de la casa, encaramándose al tejado de nuevo. No le preocupaba pasar varias noches sin dormir, estaba acostumbrado a ello.
avatar
Delin

Cantidad de envíos : 622

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Muireall el 21/10/09, 12:17 am

Hannah siguió a su muy parco empleador a la habitación, portando la vela. Quería comprobar el estado de salud de la muchacha, la que esperaba fuera algo más locuaz. Cuando él salió de la habitación, puso la vela sobre una mesita y se acercó a la chica. Muireall abrió los ojos al sentirla y se incorporó mirándola sorprendida.

- ¿Quién sois? – su voz denotaba más curiosidad que temor, la bondad se leía claramente en el aura de la desconocida.

El rostro de la muchacha mostraba señales de que había llorado y mucho, en opinión de la partera. ¿Qué le habría pasado? ¿Habría reñido con su marido y por eso la desaparición y el llanto?

- Me llamo Hanna y soy comadrona, vuestro esposo me contrató para que os acompañe hasta vuestro parto y os ayude en él. ¿Cómo os sentís? Permitidme examinaros.

¿Su esposo? ¿Delin le había dicho que eran esposos? ¿Por qué? Estaba perpleja, pero no sacó a la mujer de su error; si él le había dado esa información, debía tener sus razones.

- Estoy bien, sólo un poco cansada; pero examinadme si queréis.

Dócilmente, siguió las instrucciones de Hannah y se sometió a su examen. Con alivio, la comadrona comprobó que la muchacha no estaba herida ni enferma, aunque parecía triste. Por otra parte, no había indicios de que el parto fuera a producirse en las horas siguientes.

- Pues si estáis bien, Muireall, pero necesitáis descansar y comer. Es preciso que estéis vigorosa para el momento del parto. Reposad mientras yo os preparo una buena sopa.

El tono de la mujer era amable, pero no admitía réplicas y sin esperar ninguna se dirigió a la otra habitación a preparar la sopa ofrecida. Para Hannah nada era mejor que una buena sopa para reponer energías y confortar un espíritu decaído.

Obediente, Muireall se quedó tendida, con los ojos cerrados, oyendo el ir y venir de la partera en la cocina, intentando convencerse de que Delin las había dejado solas por prudencia y delicadeza, ya que iban a examinarla; tratando de creer que estaba en la otra habitación, taciturno como siempre, y que por eso no le preguntaba nada a Hannah ni venía a verla. Todo ese intento de auto sugestión se vino al suelo cuando, al entrar al salón algunos momentos después, vio que Delin no se encontraba ahí.

Intentando disimular su decepción comenzó a poner la mesa mientras Hannah terminaba de guisar y no tardó en encontrar el papel que el capitán había dejado ahí. Sin poder leer lo que estaba escrito y, por lo tanto, sin saber si estaba dirigido a ella o no, con las mejillas arreboladas por la vergüenza le pidió a la comadrona que se lo leyera.

No hizo comentarios a lo que la nota decía. Invitó a Hannah a compartir la cena y mientras se obligaba a comer le daba vueltas al mensaje. La primera parte estaba clara, no daba lugar a duda alguna… pero la segunda… “Y aunque no me veas, no te abandono” ¿Qué quería decir eso exactamente? ¿Qué iba a estar cerca pero no iba a dejarse ver? ¿Por qué? ¿Para qué? Para ella no verlo era prácticamente lo mismo que si se hubiese marchado. Iba a pasar el día en su trabajo, claro… Pero, ¿dónde iba a pasar las noches? ¿Iba a montar un campamento fuera de la casa? O, peor aún, ¿pensaba pasar las noches sobre el tejado? No podía permitirlo. Si Delin no quería volver a verla, no tenía más remedio que aceptarlo… aunque no lo entendiera… aunque el corazón se le hiciera pedazos… pero no iba a dejar que pasara las noches al raso, habiendo sido él quien comprara la cabaña con su dinero.

Acabó de comer bajo la mirada atenta y compasiva de Hannah y le sonrió débilmente, dándole las gracias. La mujer le agradaba y le inspiraba confianza y eso le dio valor para hacerle una petición, la que sin duda a ella le parecería extraña.

- Hannah, es posible que el señor se encuentre en el tejado, vigilando. ¿Querríais… querríais decirle que baje a cenar… y que puede pasar la noche dentro de la casa? No tiene de qué preocuparse… yo me quedaré en la habitación hasta que haya partido a su trabajo… no tendrá que verme si no lo desea –
guardó silencio algunos segundos, mordiéndose los labios – Me… me iré a descansar ahora… Buenas noches, Hannah… gracias por todo.

La partera la vio desaparecer dentro de la habitación sintiendo como su tristeza la contagiaba de alguna manera. El mensaje le pareció extraño como le había parecido raro todo desde el momento en que llegara a la cabaña y no encontrara a la muchacha en ella. Su instinto le decía que ambos jóvenes eran buena gente, pero sin duda eran personas fuera de lo común y, al parecer, tenían problemas serios; lamentablemente no había nada que ella pudiera hacer al respecto, al menos por el momento.

Sacudiendo la cabeza, salió de la cabaña y mirando hacia el tejado, donde no se veía a nadie, lo que la hacía sentir un tanto ridícula, transmitió a todo pulmón el mensaje de la selkie.
avatar
Muireall

Cantidad de envíos : 99

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Delin el 23/10/09, 08:17 am

Desde luego, Delin escuchó el mensaje de Muireall de labios de Hannah, como para no oírlo con los gritos de la mujer. Eso le hizo sentir muy enfadado, si alguien estaba vigilando habían desvelado su posición y, por tanto, habían puesto en peligro a la embarazada e, incluso, a él. Sabiendo que era inútil, por el momento, quedarse arriba, bajó de un salto quedando justo enfrente de una sorprendida comadrona que, con el corazón acelerado por el susto, no pudo evitar una reprimenda.

- ¡Caray! Ya podíais bajar de otra forma, menudo susto me habéis dado. Espero que eso no lo hagáis con vuestra mujer. Sería peligroso un susto así.

Aguantando sus ganas de gritar a la mujer, porque era consciente de que no había desvelado adrede su posición, que no sabía ni de dónde venían ni de los peligros que estar a su lado suponía, se giró en dirección a la casa, pensando en entrar. Enseguida volvió a girarse hacia Hannah al oír las últimas palabras de esta.

- No es mi mujer. No voy a entrar. Dila que no se preocupe por nada.

Antes de que la comadrona tuviera tiempo de reaccionar, de disculparse o preguntar algo más el hombre había desaparecido de su vista. Parpadeó unas cuantas veces, miró a su alrededor y trató de escudriñar en la creciente oscuridad de la noche. Su instinto la decía que aquel hombre sentía, al menos, un cariño especial por la muchacha, que jamás la haría daño y que sufría mucho. Su lado protector quiso ayudarle, a él y a la joven Muireall, que también parecía una mujer demasiado triste para estar a punto de ser madre. Sin embargo todo tendría que esperar. Ahora no era momento de hacer preguntas, ni de angustiar más a la muchacha. En su interior había tomado la decisión de hacer que el bello rostro de la embarazada sonriera de felicidad de nuevo.

Delin se había marchado silencioso y raudo. Trataba de evitar más preguntas y necesitaba relajarse. Simplemente se había colocado en un lateral de la casa, esperando a que todo volviera a la tranquilidad de la noche, para volver a encaramarse al tejado y velar por la selkie.

De nuevo en el tejado, se dio cuenta de que él nunca había mencionado nada sobre que Muireall fuera su esposa y, al tiempo, que su negativa tal vez había sido precipitada. Quizá la selkie se lo hubiera dicho para evitar preguntas o, simplemente, porque en algunas sociedades era “lo correcto”. Añadió a su lista de remordimientos y precauciones para el futuro, dejarse llevar de nuevo por una respuesta rápida en mitad de un enfado.

Antes de que los primeros rayos de sol salieran por el horizonte, Delin bajó de su escondrijo, estiró un poco los músculos y se encaminó a la casa de sus protegidos.
avatar
Delin

Cantidad de envíos : 622

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Muireall el 27/10/09, 01:01 am

Muireall despertó al alba, pero tardó en abandonar la cama. No tenía sueño ni estaba esquivando el contacto con Delin, sabía que no había entrado en la casa la noche anterior, los sonidos indicaban que Hanna había regresado sola; simplemente no tenía ganas de hacer nada.

Pero los rumores provenientes de la habitación vecina, indicativos de que la comadrona había entrado en actividad, la hicieron levantarse y salir del dormitorio por fin.

Hannah siempre iba preparada para pasar las noches fuera de casa y había pernoctado en el gastado sofá del salón. La situación de la joven pareja la intrigaba tanto, que tardó en dormirse, desvelada por las preguntas que daban vueltas en su cabeza. “No es mi mujer”, había dicho el hombre. Nadie le había dicho que eran esposos, ella sólo lo había supuesto y, por lo visto, se había equivocado. No se comportaban como una pareja de amantes; entonces, ¿qué eran el uno del otro? Estaba segura de que no era hermanos y su intuición le decía que el sentimiento que percibía entre ellos no era sólo de amistad. ¿De dónde venían? ¿Por qué viajaban juntos? ¿Por qué el varón, que obviamente se preocupaba mucho por la chica, rehusaba entrar a la casa?

Finalmente, en medio de una pregunta, se había dormido. La noche había sido tranquila y le había permitido descansar bien; para cuando la selkie apareció en el salón, estaba perfectamente arreglada y acicalada y preparaba el desayuno. Notando que los jóvenes estaban muy escasos de provisiones, había decidido que irían al mercado con la muchacha, previo chequeo para asegurarse de que el trabajo de parto no había comenzado. Salir le haría bien a la chica, el ejercicio y la actividad le ayudarían a pensar en otras cosas… a ver si mejoraba un poco el semblante, mirarla daba pena.

- Buenos días, Muireall, ¿cómo amanecisteis? ¿habéis descansado bien? – su voz tenía un tono claramente maternal – Apenas estéis lista, desayunaremos.

No consideró necesario decirle que el señor no había entrado a la casa, eso era evidente.

- Yo… estoy bien- una sonrisa débil se dibujó en sus labios, para apoyar sus palabras. Lo cierto es que había dormido muy mal, pero no quería preocupar a Hannah ya que no tenía molestias físicas – Espero que vos hayáis tenido un buen descanso, no tardaré en estar lista – dicho lo cual, desapareció en el baño.

La desvaída sonrisa que le ofreció la muchacha no convenció a la partera. Puede que físicamente estuviera bien, pero anímicamente no lo estaba. Suspiró. Eso no estaba bien; una madre a punto de dar a luz sólo debía experimentar alegría… y un poco de miedo, tal vez, pero nunca pena.

El desayuno hubiera transcurrido en completo silencio de no ser por los esfuerzos de Hannah por entablar conversación y la cortesía de Muireall de esforzarse en responder. Tenía la cabeza muy lejos de allí. No lograba entender el rechazo de Delin a entrar a la casa, su obstinación en no verla, pero no quería seguir atormentándose con eso. Si él no quería volver a verla estaba en todo su derecho, ya bastante la había ayudado, pero no tenía que ser él quien se fuera. Esta era su casa, él la había comprado, la que tenía que irse era ella y debía prepararse bien para cuidar de sí misma y de su bebé. Quizás Hannah quisiera ayudarla, ella era una persona bondadosa y…

- Perdón, ¿qué decíais? – súbitamente se había dado cuenta de que la partera le había dicho algo que ni siquiera había escuchado.

- Digo que debemos ir al mercado a comprar provisiones, vuestra despensa está casi vacía – repitió Hannah por segunda vez.

¿Ir al mercado? Por supuesto, sólo habían comprado provisiones para un par de días cuando llegaron; esa era una de las tareas que tenía pendientes. Por esta vez, no necesitaría que el capitán le diera dinero; habían alcanzado a repartir los primeros beneficios con Elyon, ¿cómo estaría él?, antes de tener que partir tan precipitadamente y Delin no le había permitido contribuir con los gastos del viaje, apenas comprar algo para su bebé; tenía suficiente.

Mostró su acuerdo con la propuesta de Hanna y una vez hubieron recogido y lavado la vajilla del desayuno, la comadrona la examinó para asegurarse de que el parto no fuera a iniciarse en medio del viaje; tranquilizada en este punto, partieron.

Veinte minutos de caminata a paso tranquilo les permitieron llegar al mercado. Era bastante temprano y por los puestos premunidos de toldos de abigarrados colores circulaba aún poca gente. Eso era muy bueno para la selkie, a quien le angustiaban las multitudes. Calmada y pegada a Hannah, inició el recorrido admirando la variopinta mercadería ofrecida por los comerciantes; era un mercado grande, que no sólo ofrecía víveres de distintas clases. Herramientas, muebles, armas, ropas, joyas, formaban también parte de la oferta.
avatar
Muireall

Cantidad de envíos : 99

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Delin el 10/11/09, 06:42 am

Delin no tardó en llegar a su “puesto de trabajo”. Llegó pronto, como era de esperar, pues no había conocido muchos nobles que madrugaran y se levantaran con el sol. Esperó paciente, mientras hacía un recorrido por el perímetro del edificio comprobando que durante la noche todo había estado tranquilo. Ni huellas, ni señalas de ningún tipo.

Cuando la pareja salió de la casa se colocó tras ellos y comenzó su trabajo. Ni un saludo, ni tan siquiera una mirada por parte de ellos, pero no le importaba no estaba allí para amabilidades si no para protegerles de cualquier peligro que pudiera acecharles. Puede que otro en su situación se hubiera sentido ofendido, pero el ex-capitán no; de hecho agradecía ese comportamiento, no creía que nunca se acostumbrara a las relaciones sociales.

Iba pendiente de todo lo que sucedía a su alrededor, pero a la vez no prestaba atención. Seguía a sus protegidos allí donde iban, viendo cada cara, cada peligro posible, cada movimiento extraño, recordando quienes se quedaban demasiado tiempo mirando o los que trataban de disimular… iba atento a cualquier peligro inminente, sin embargo, no prestaba atención a las calles, a los sitios por donde pasaban a donde se paraban o que era lo que hacían, no le interesaba.

Ese día la pareja había decidido vestirse con ropas menos… “nobles” y acercarse al mercado. Iban parándose en todos los puestos haciendo gala de un insufrible carácter y riéndose de la mala calidad de algunos productos a la venta. Iban empujando a quien se ponía en su camino y riéndose de los que vestían con ropas remendadas. Delin ni siquiera les escuchaba, lo único que había en su mente era el dinero que recibiría para poder ayudar a Muireall.

Uno de los empujones de la pareja fue para Hannah que en ese momento pasaba por allí junto a Muireall, no llegaron a tirarla al suelo, pero faltó muy poco. Delin ni siquiera se dio cuenta del consiguiente enfado de la mujer, sus ojos se había cruzado con lo de la selkie y sintió de nuevo una oleada de sentimientos confusos: miedo, afecto, inseguridad, enfado, temor, remordimientos… se perdió de nuevo en aquellos ojos y a punto estuvo de olvidarse de la pareja de nobles. Lo único que quería era salir corriendo y hacer que las voces del pasado dejaran de gritar en su cabeza todo el daño que había causado.

Enfadado consigo mismo, aceleró el paso evitando cualquier otro contacto visual con la selkie y tratando de concentrarse de nuevo en su trabajo. Tarea bastante difícil teniendo en cuenta que en su cabeza solo resonaban las voces de sus víctimas al tiempo que se mezclaban los ojos de la selkie.
avatar
Delin

Cantidad de envíos : 622

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Muireall el 23/11/09, 01:38 am

A medida que hacían sus compras y pasaba el tiempo, el mercado se fue llenando de gente, con la consiguiente tensión de Muireall. No conseguía acostumbrarse al ruido, a los empujones, a todas aquellas auras que revelaban sentimientos por doquier.

Afortunadamente para ella, sus compras estaban listas ya e iniciaban el camino de salida cuando un empellón hizo tambalearse a Hannah, quien formuló una airada protesta. Protesta que no fue atendida por la descortés pareja que la había empujado… y tampoco fue escuchada por la selkie, cuyos ojos acababan de encontrarse con los del ex capitán.

¡Delin! Lo último que había imaginado era que podía encontrarse con él ahí; le parecía que hacía semanas que no lo veía. El mundo alrededor dejó de existir para ella durante los instantes en que su mirada permaneció enlazada a la de él y leía con nitidez la oleada de sentimientos que lo embargaban. Que el rompiera el contacto visual y se marchara casi huyendo, no fue sorprendente pero sí doloroso. ¿Por qué el sólo mirarla lo hacía sentir tan mal? ¿Por qué un hombre tan valiente le temía a ella? No lograba entenderlo.

Hannah, que había olvidado sus protestas contemplando a la pareja, perdida el uno en los ojos del otro, entendía aún menos. Tenía la suficiente experiencia de la vida y el mundo como para no saber lo que había visto en ese brevísimo cruce de miradas. Pero, ¿por qué el huía como si hubiera visto a un demonio en el bello rostro de la chica? ¿Por qué ella no hacía algo por retenerlo, si estaba claro lo mucho que deseaba estar junto a él? En fin, las preguntas tendrían que esperar, ahora era preciso regresar a la cabaña; además de triste, Muireall parecía algo atemorizada por la multitud.

Hicieron el camino en silencio, cada una sumida en sus reflexiones. La comadrona, tejiendo hipótesis que pudieran explicar la situación de la pareja y calibrando la conveniencia de intervenir y la forma de hacerlo; de suyo era una mujer prudente, nada aficionada a meterse en asuntos ajenos, pero ver sufrir a esos dos, cada uno por su lado, le partía el alma y la tentaba a hacer una excepción en su habitual conducta.

La selkie, por su parte, intentaba no seguir haciéndose preguntas para las cuales no tenía esperanzas de obtener respuestas. Procuraba pensar en el próximo nacimiento de su hijo y en lo que debía hacer luego de que esto ocurriera. Si Delin se ponía tan mal al verla, no debía imponerle su presencia. Tenía que marcharse de la cabaña en cuanto pudiera, buscar un empleo, un lugar donde vivir… Quizás Hannah quisiera ayudarla, ella era muy buena, seguramente no se negaría a hacerlo… tal vez incluso quisiera enseñarle a leer y a escribir…

Le tomó todo el tiempo que tardaron en guardar debidamente las provisiones, ordenar la casa y preparar el almuerzo, reunir el valor suficiente para plantearle a la partera sus peticiones. Lo hizo mientras comían, con voz vacilante.

- Hannah… yo quisiera pediros vuestra ayuda…

La partera le sonrió con calidez para animarla a continuar.

- Os ayudaré en lo que queráis, Muireall.

- Yo… me marcharé de aquí… cuando nazca el bebé… no quiero molestar a Delin… y pensaba que tal vez… pudierais ayudarme a encontrar un lugar donde vivir… y un empleo…


Hannah dominó un sobresalto al oír esto, ¿tendría una idea el señor de lo que ella planeaba?

- … pero antes… ¿me enseñaríais a leer y escribir?.. yo no sé…- enrojeció, azorada – pero, ¿cuánto tiempo os quedareis conmigo? – terminó con sobresalto.

- Me quedaré aún unos días después que nazca el bebé; el señor me ha pagado bien y nadie requerirá mis servicios hasta dentro de unas cuatro semanas, si no hay un imprevisto, claro. Luego de eso, podré venir a veros a diario; habrá tiempo suficiente para enseñaros lectura y escritura y será un agrado hacerlo.

- Os lo agradezco mucho, Hannah, sois muy bondadosa.


- No se hable más, pues. En cuanto lavemos la vajilla y durmáis una siesta, comenzaremos la primera lección.

Muireall intentó dormir el tiempo que Hanna le había indicado sin mucho éxito, aunque de todos modos pudo descansar un poco. Luego, se aplicó con ahínco a su primera lección de lectura y escritura. Hannah era una buena maestra y ella estaba deseosa de aprender pero, a medida que se acercaba la noche, su concentración se fue debilitando. La idea de que Delin iba a pasar otra noche sobre el tejado, sin comer y sin poder descansar bien, comenzó a atormentarla hasta hacerla abandonar los ejercicios que realizaba.

- Hannah.. yo no puedo seguir… ya se acerca la noche… Por favor, aguardad el regreso del señor en la puerta… y decidle… decidle que entre sin preocupaciones… que coma y descanse… no me verá… ni me oirá… si no quiere hacerlo… ¿Lo haréis por mi? – su voz era suplicante.

- Claro que lo haré, mi niña, perded cuidado. Id a la habitación y acostaos, luego os llevaré la cena.

La partera se quedó un instante inmóvil mirando la puerta tras la que había desaparecido la joven; maduraba una decisión. Luego se levantó, tomó una silla y se plantó en la entrada a esperar la llegada de su empleador. Su rostro amable reflejaba resolución: ese terco varón entraría a la casa esa noche, así tuviera que amarrarlo y llevarlo a rastras para conseguir su propósito.
avatar
Muireall

Cantidad de envíos : 99

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Delin el 28/12/09, 07:16 am

Delin llegó aquella noche a la casa sin preocuparse por ocultarse entre las sombras, no esperaba problemas, ni tampoco que Hannah volviera a estar en la puerta esperando. Desde luego si había un ataque estaría más que preparado, sin embargo, no puedo evitar el encontrarse con la partera.

Trató de esquivarla y subir a su posición en el tejado, trató de evitar cualquier saludo, que diera paso a una conversación que no tenía ganas de mantener, pero la mujer fue más rápida que él. En aspectos sociales estaba mucho más preparada.

Primeramente, y después de un afectuoso saludo que fue correspondido por Delin casi con un gruñido, Hannah le pidió amablemente que entrara a la casa, que Muireall estaba preocupada por él y que dormiría más tranquila (cosa que necesitaba en su estado, según se encargo de recalcar la partera). Cuando Delin respondió que ella podía comunicarle su buen estado y que se quedaría vigilando en el tejado por la seguridad de ambas, Hannah empezó a ser más dura y certera con sus ruegos y palabras.

- La muchacha necesita descansar y vos también, y si no entráis en la casa ella no lo hará, eso podría poner en riesgo a madre e hijo… os comportáis como un crío… ¿tenéis miedo de algo? ¿por qué rehuís a alguien tan dulce como ella

Delin bajó la mirada, incapaz de mantenerla ante las palabras, desde luego no malintencionadas, de la mujer, incapaz de soportar el saber que estaba haciendo daño a Muireall, y a la criatura que tenía que nacer, incapaz de soportar sus remordimientos. Tenía que alejarse de allí, tenía que dejar que la joven rehiciera su vida, que fuera feliz.

- ¡BASTA!

El silencio inundó la noche, Hannah se quedó callada del susto, mirando al hombre que tenía delante. Si su instinto no la fallaba (y no solía hacerlo), aquel hombre sufría un gran tormento y no entendía por qué. Quizá se había excedido con las libertades que se había tomado. Espero paciente a ver la reacción de él.

Delin tardó solo unos instantes en tomar una decisión. Pero esta fue firme. Entró a la casa un momento, rebuscó algo en un ladrillo suelto cerca de la chimenea y volvió a salir, seguido de Hannah que había entrado tras él esperanzada de que hubiera entrado en razón.

- No voy a dar detalles. No hagas preguntas. Jamás lo entenderías. Esto es la escritura de la casa, está a nombre de Muireall, puede quedársela es suya. Esto es todo el dinero que tengo ahorrado, también es para ella. Solo dila que siento el daño que la he hecho, y el haberla arrastrado hasta aquí, que ahora que me voy podrá ser feliz.

Lo soltó de carrerilla, sin pensar, depositó la bolsa y las escrituras en las manos de la sorprendida comadrona y dio media vuelta para desaparecer en la noche, antes de que Hannah pudiera reaccionar y tratar de decir algo.

Aquellas eran las palabras que más le había costado decir en toda su vida, aquella era la decisión que más dolor le había producido. Jamás había si quiera imaginado, que separarse de la muchacha, saber que jamás volvería a verla le dolería tanto. Sabía que era lo correcto, que a su lado sufría, que a su lado estaba en peligro constante… pero dolía, mucho, más que cualquier herida de todas cuantas había sufrido, era un dolor distinto, constante, que no sabía cómo calmar, una herida en su interior que no se cerraba.

Con las pocas monedas que le quedaban se pagó un pasaje en un barco nocturno. Se apoyó en la barandilla mirando la horizonte sin tan siquiera verlo, y se quedó allí durante horas y horas, inmóvil como una estatua. Cuando la primera luz del alba asomó por el horizonte, aun se encontraba allí parado, rumbo a… ni tan siquiera sabía dónde, y aun con el dolor interior que no se calmaba.

Hannah entró en la casa, se sentó en la mesa y dejó las cosas a su lado. Definitivamente, se había excedido y no sabía cómo solucionarlo. Pasó toda la noche sin dormir, pensando en una forma de decirle aquello a la muchacha sin hacerla sufrir.
avatar
Delin

Cantidad de envíos : 622

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Muireall el 13/01/10, 02:07 am

Hannah no tenía que preocuparse por la manera de contarle a Muireall lo ocurrido; ella lo había escuchado todo No se había acostado al entrar a la habitación. Había permanecido al acecho, pegada a la puerta de la habitación, pendiente de cada palabra y cada movimiento en el salón, sintiendo como su corazón daba un brinco de alegría al oírlo a entrar para luego hacerse pedazos al oírlo decir que se marchaba.

Una parte de si misma quiso correr tras él, detenerlo, pero no llegó a moverse. Había captado su dolor, su culpa y su feroz determinación. La certeza de lo inútil de cualquier intento por impedirle partir, la abrumó haciendo flaquear sus piernas; laxa, se deslizó hasta el suelo, aún pegada a la pared. Se quedó ahí, inmóvil y silenciosa, sin lágrimas, anonadada por aquella decisión que no lograba entender. ¿Él pensaba que le había daño? Había cuidado de ella y la había protegido desde el día en que se habían encontrado en la Posada de Hielo, ¿cómo podía pensar que alguna vez la había dañado? ¿Creía que iba a ser feliz sin él? ¿De qué manera? ¿No la había oído acaso cuando le rogó que no la abandonara? Aparte de su hijo nonato, sólo lo tenía a él en el mundo. Era su amigo, su protector. Y lo amaba.

La cándida y soñadora niña que había sido, y que aún vivía en un rincón de su alma, amaría siempre al hombre sencillo y gentil que había sido Malcolm. La mujer en la que sus dolorosas pérdidas y su exilio la habían convertido, amaba ahora al arisco y sombrío capitán. Era un amor distinto, pero igualmente sincero y profundo. No esperaba que este amor fuera correspondido o se concretara; le bastaba con su sola presencia, con saberlo cerca, y ahora ni siquiera eso tenía.

Amaba otra vez y volvía a perder al hombre que amaba. Y nuevamente era por su culpa. Por rescatar su piel, Malcolm había manchado sus manos con sangre y había terminado por pagar con su vida la falta cometida. Por presionarlo para que hablara de lo que no quería, había atormentado a Delin hasta hacerlo marcharse, como si huyera, sintiéndose culpable. Nunca había deseado causarle daño a nadie, pero había provocado la muerte de un hombre amado y el autoexilio del otro, como si hubiese arrastrado una maldición consigo al salir del mar.

Pasó toda la noche hecha un ovillo en el suelo, dominada por sus amargos pensamientos, ignorante del paso del tiempo, insensible a todo lo que pasaba a su alrededor, hundiéndose nuevamente en el abismo de la desesperanza y la desolación hasta que, al amanecer, una contracción en su vientre, primera señal de que su bebé se aprestaba a llegar al mundo, la sacó de su marasmo.

- ¡Hannah! – llamó, mientras intentaba incorporarse, con dificultad debido a sus músculos entumecidos por la incómoda y prolongada postura.

El apremiante llamado de la selkie galvanizó a la comadrona, quien corrió a la habitación, posponiendo toda otra preocupación. Cuando la vio, pálida y ojerosa, intentando levantarse del suelo, supo que ella lo sabía todo y se reprochó interiormente por no haber pensado en ello. ¡Pobre niña!, qué noche debía haber pasado, a solas con su pena.

- ¿Qué pasa? – preguntó solícita, mientras la ayudaba a levantarse y a llegar hasta la cama.

- Tuve… tuve una contracción… el bebé ya viene – contestó, sintiéndose algo reconfortada por la cálida presencia de la partera.
avatar
Muireall

Cantidad de envíos : 99

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Mayo el 12/02/10, 06:02 pm

Los barcos tradicionales, sin motores, se balanceaban mucho. Demasiado para el gusto de Mayo. Había terminado por adoptar la costumbre, cada vez que le tocaba navegar a través de una tormenta, de quedarse en su camarote e intentar leer un poco. No porque se marease, sino porque acababa harta de empaparse y el movimiento excesivo se hacía cansado al cabo de un par de horas de soportarlo. Tampoco podía hacer gran cosa más aparte de sestear, puesto que la zozobra era demasiado molesta como para permitir la mayoría de actividades, de por si limitadas en el confinamiento de la nave. Al menos, si sostenía su libro en una mano mientras leía, éste se movía al compás de ella y no perdía el hilo a cada momento.

Tampoco había tropezado con temporales realmente peligrosos por el momento, aparte de un peculiar tifón a su llegada a Jaspia. Así que le costaba poco abandonarse a la siesta al cabo de un rato de lectura literalmente inquieta. Y era tras una de estas siestas que ahora se había decidido a subir a cubierta a dar un paseo, especialmente cuando se dio cuenta de que había dormido durante casi todo el día. Y toda la noche, observó al distinguir los tonos amarillentos y rojizos que empezaban a teñir el cielo y se reflejaban suavemente sobre las negras aguas. Del temporal del día anterior no quedaba ni rastro. La cubierta estaba tan desierta como el cielo, salvo por una figura apoyada en la barandilla. Mayo, que era una criatura sociable por naturaleza, decidió acercarse un poco más para ver si había posibilidades de trabar conversación con el individuo en cuestión, al que no había visto antes a bordo, al menos con aquellas ropas.

Las ropas. ¿De qué le sonaban?

Pronto se dio cuenta. Se sintió mareada por unos instantes, creyendo imposible lo que tenía ante sus ojos. No podía ser. ¿O sí? Dispuesta a averiguarlo, dio unos pasos más en dirección al hombre, que seguía de espaldas a ella, y alargó una mano. En el último momento, decidió no tentar a la suerte de aquella manera y bajó el brazo. Habló en voz muy baja, lo suficiente como para que sólo él pudiese oírla, a pesar de que no había nadie más presente.

-¿Delin?
avatar
Mayo

Cantidad de envíos : 225

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Delin el 12/02/10, 07:56 pm

Tardó más de lo habitual en responder, en entender que esa familiar voz que le había llamado con apenas un susurro, no era una de sus ruidosas voces interiores, que era una voz del pasado, una voz amiga... tardó quizá demasiado en reaccionar, si no hubiera sido Mayo y hubiera sido un enemigo... de todos modoa ya no hubiera importado, ahora ya no ponía en peligro a nadie.

Lo que a él y sus reflejos entrenados le pareció una eternidad, apenas habían sido dos segundos. Se giró sin poderse creer que de verdad estuviese escuchando aquella voz, hasta quedar cara a cara con Mayo. A pesar de la sorpresa que sentía por haberla encontrado y de la alegría de que estuviera a salvo, no dejó traslucir nada en su exterior.

A pesar de estar entrenado para no dejar ver sus sentimientos (de hecho para no sentir), a pesar de su entrenamiento para aguantar más allá del umbral humano del dolor y el cansancio, pese a que normalmente su aspecto era impecable, ahora mismo se podía notar el cansancio reflejado en sus ojos. Desde aquella noche que tuvo que huir del reino, apenas había dormido un par de horas. No quería ni podía permitirse el lujo de descansar, no soportaría el hecho de que a la selkie le hubiera ocurrido algo por un descuido suyo. Y desde aquel día habían pasado meses, además de que las últimas noches ni siqueira había dormido.

Su pelo se encontraba algo revuelto y bajo sus ojos empezaban a aparecer los signos de cansancio de una persona normal que hubiera pasado una mala noche. Además, un experto observador, podría descubrir algo distinto en su mirada, un cambio que ni tan siqueira el antiguo capitán había notado. Un cambio que no sabría si definir como el dolor por separarse de la selkie o la ausencia del mismo a modo de protección de si mismo, una vuelta a sus origenes.

- ¿Cómo es que estas aquí?

Como siempre, práctico, parco en palabras y directo al grano.
avatar
Delin

Cantidad de envíos : 622

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Muireall el 19/02/10, 06:53 pm

- Eso es magnífico, querida – contestó Hannah abrazando con cariño a la selkie.

Esperaba que la emoción del inminente nacimiento ayudara a la muchacha, siquiera por algunas horas, de la amargura de la noche pasada. Pero le preocupaba que ella no fuera a tener las fuerzas necesarias para enfrentarlo, no había comido en varias horas y de descanso, ni hablar; antes que nada tenía que ocuparse de que restaurara sus energías

Una vez que Muireall se tendió en la cama, la examinó cuidadosamente. No había aún dilatación, el trabajo de parto recién comenzaba y probablemente pasarían varias horas antes de que el bebé viera la luz.

- Las contracciones serán suaves y muy espaciadas al principio – le explicó a la joven – pero gradualmente se irán haciendo más frecuentes e intensas, incluso dolorosas, no debéis preocuparos es vuestro bebé que se esta abriendo camino. Procurad descansar mientras las contracciones os lo permitan, yo iré a preparar una buena comida para ambas.

Muireall se dejó llevar y hacer dócilmente, sin oponer resistencia alguna, agradecida de las atenciones de la partera. Se aferraba al afecto que ella le demostraba para alejar la dolorosa idea de que se encontraba completamente sola en este momento trascendental de su vida: sin su familia, sin Malcolm, sin Delin. No quería que su bebé naciera en medio de lágrimas y pensamientos tristes, él merecía ser recibido con sonrisas y amor.

Mientras Hannah preparaba de comer, se concentró en imaginar como sería su bebé, ¿sería una niña o un chico? ¿Tendría el color de ojos y de cabello de Malcolm o se parecería a ella? ¿Qué nombre le pondría? No había pensado en ninguno aún; lo único que sabía que si era niña no se llamaría Muireall y si era niño, no se llamaría Malcolm. Él opinaba que los hijos no debían llevar los nombres de sus padres, que debían tener un nombre escogido especialmente para ellos y ella estaba de acuerdo con eso. Cambiando de posición en la cama ante cada nueva contracción, se recreaba en esos pensamientos cuando la partera llegó con la comida.

Pese a que no tenía hambre, se obligó a comer hasta el último bocado del plato que Hannah le había servido y sintió un grato calor recorriendo y vivificando su organismo. Miró a la comadrona con una sonrisa.

- Gracias, Hanna, eso me ha hecho muy bien.


Esa sonrisa, la primera en muchas horas, pese a tener un cierto dejo de tristeza, tranquilizó a la partera. La chica tenía temple, pese a lo frágil que parecía, las cosas iban a salir bien.

- De nada, querida. Me alegro que os sintáis mejor, tenéis mucho trabajo por delante. Descansad todo lo que podáis, yo iré a mi casa a buscar algunas cosas que necesito, no tardaré.

Debía traer la silla de partos, desde luego, y una cuerda, que ataría a aquella viga para que la muchacha pudiera sostenerse mejor y un edredón para recibir al pequeño y hierbas medicinales y varias cosas más; ojalá que nadie en casa hubiera ocupado hoy la carreta.

Muireall permaneció tendida cuanto pudo, pero las contracciones cada vez más frecuentes e intensas, le hacían muy incómoda la postura horizontal. Así que decidió levantarse y preparar las ropitas que tenía para su bebé mientras aguardaba el regreso de Hannah.
avatar
Muireall

Cantidad de envíos : 99

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Mayo el 20/02/10, 08:33 pm

Era él, desde luego, no cabía duda alguna. Tan demostrativo como siempre. Pero tenía ojeras. Era la primera vez que lo veía así. A veces había llegado a pensar que verdaderamente estaba hecho de piedra. Y ahora…

Avanzó en silencio y le abrazó. Fue un abrazo rápido, corto, de camaradas. Lo suficiente como para que no tuviera tiempo de rechazarla ni de quejarse –demasiado, al menos –de un exceso de afecto. Tras un par de palmadas en la espalda, musitó un “Yo también te he echado de menos” y lo dejó ir. Dio un paso atrás para contemplarlo.

-Que qué hago… lo mismo que tú, supongo. Sucedieron cosas, Andrzej desapareció y los soldados empezaron a buscarme. Tuve que escapar del reino.


Miró a su alrededor con aire curioso.

-¿Estás solo?
avatar
Mayo

Cantidad de envíos : 225

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Delin el 22/02/10, 07:21 am

Delin se sintió realmente sorprendido y confortado por el abrazo de Mayo y, tal y como había previsto la alada, no tuvo tiempo de reaccionar, de decir nada o protestar. Tampoco lo hubiera hecho, empezaba a sentirse cansado y, aunque jamás lo reconocería en voz alta, le había gustado aquella muestra de cariño. Así que simplemente se quedó callado contemplando a su amiga.

Lo mismo… si, la historia se repetía una y otra vez, había que huir y no mirar atrás, pero era curioso que hubieran ido a dar al mismo reino con lo grande que era el mundo… no importaba, se alegraba mucho de haber encontrado una cara amiga y un modo de olvidar unos instantes su propio dolor.

Sin embargo Mayo hizo “la mágica pregunta” que le devolvió a la realidad… “solo”… hubiera respondido automáticamente que sí, un sí rotundo que no dejaría opción a más preguntas, no quería pensar, ni recordar; pero entonces lo hizo y se dio cuenta de que sería muy bueno para Muireall encontrarse con una amiga que en el pasado ya la había ayudado, ni tampoco se sintió con fuerzas de mentir.

- Ahora sí, pero no me marché solo

Suspiró interiormente resignado, sabía que ahora llegarían las preguntas y no quería responder algunas de las que llegaran, pero si era su castigo y su penitencia por su terrible pasado, que así fuera. Se preparó para las preguntas blindando su interior como ya había aprendido a hacer hacía tantos años en aquella academia.
avatar
Delin

Cantidad de envíos : 622

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Muireall el 25/02/10, 02:49 am

Al llegar a su casa, Hannah descubrió con agrado que la carreta, un sencillo vehículo tirado por un asno, estaba disponible; no tendría dificultades en transportar todo lo necesario para atender debidamente el parto de Muireall. Durante algunos momentos, consideró la posibilidad de pedirle a su hermana que la acompañara para asistir a la muchacha, pero pronto descartó la idea. La chica era tímida, eso ya lo había notado, y podía incomodarla mucho la presencia de una extraña; por lo demás, estaba en buen estado de salud, pese a su tristeza de los días anteriores y el inicio del trabajo de parto parecía haberla animado y fortalecido bastante. Se las arreglaría bien, resolvió; no era la primera vez que atendía a una mujer que se encontraba completamente sola.

Aunque su propósito era regresar de inmediato a la cabaña donde aguardaba la selkie, no pudo efectuarlo. Se disponía a subir a la carreta cuando fue interceptada por una vecina cuya hija tenía cinco meses de embarazo. Algo andaba mal; la chica tenía dolores y estaba sangrando. Hannah no tuvo alternativa, debía ir a verla.

A Muireall no le llevó mucho tiempo arreglar las ropitas de su bebé. No eran muchas y las había confeccionado con sus propias manos, así como había hecho la poca ropa que ella misma tenía. Su salida de Cascadas había sido tan precipitada que se habían marchado con lo puesto y el dinero que portaban encima – que era todo el que tenían, Delin confiaba en Elyon pero no en sus propios soldados. El capitán había querido reponerle el equipo de ella y el bebé que habían tenido que abandonar, pero no se lo había permitido. Su destino era incierto, ni siquiera sabían adónde ir cuando partieron, no podían permitirse gastos superfluos. Así que compró los materiales necesarios y ella mismo cosió y tejió el vestuario indispensable para el bebé – mucho más para él, desde luego - y para ella; el trabajo le había servido de escape y distracción en el duro viaje que habían tenido.

Conforme pasaba el tiempo y la partera no volvía, comenzó a intranquilizarse y a dar vueltas por la cabaña. Jamás había pensado que iba a estar tan sola cuando diera a luz a su hijo. Desde que supo que estaba embarazada, Delin había estado presente y había dado por hecho que estaría en el parto, pero se había equivocado rotundamente. Él se había ido y jamás volvería.

Si tan solo hubiese podido parir en su forma de foca, en una soleada playita con las hembras de su familia cerca suyo… Era un imposible desde luego, algo irrealizable aunque hubiera tenido consigo su piel de foca. Se había embarazado estando en forma humana, en forma humana debía parir, pero la soledad que sentía en esos momentos la hizo anhelar dolorosamente que ese imposible pudiera hacerse realidad.

Una dolorosa contracción la sacó de sus amargos pensamientos. Instintivamente sintió necesidad de calor. El sol brillaba alegremente fuera de la cabaña, así que decidió salir. Se paseaba en torno a la cabaña, conteniendo las ansias de ir junto al mar – no quería que Hannah se asustara al encontrar a su regreso la casa vacía – cuando la comadrona por fin apareció.
avatar
Muireall

Cantidad de envíos : 99

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Mayo el 22/05/10, 06:22 pm

Mayo ladeó la cabeza con curiosidad.

-¿Ahora si?

Se fijó en la expresión de Delin. O mejor dicho, en la falta de expresión. Sus ojos, como de costumbre, no le dijeron nada. Pero no por eso iba a dejar de intentar sonsacarle. Además, así dejaba de pensar en otras cosas que cada día se le antojaban más sombrías.

-Te fuiste con la muchacha, ¿no es cierto? Con Muireall. ¿Le ha pasado algo?

Imaginó posibilidades, y una idea horrible le pasó por la mente. Se mordió los nudillos e hizo la pregunta pertinente, esperando equivocarse.

-Muireall ya… El bebé… ¿está bien?
avatar
Mayo

Cantidad de envíos : 225

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Delin el 22/05/10, 07:06 pm

- No, Muireall está bien, y embarazada. Tiene una casa en propiedad en Moramaille y una matrona

¿Sería suficiente con eso? ¿Bastaría con esos datos? Posiblemente no, ambas se habían hecho amigas y la alada querría saber los detalles y el por qué se había marchado.

Contrariamente a lo que era habitual en él, por algún extraño motivo; pude que por el extremo cansancio de apenas dormir y descansar desde su huida, por la tensión de los últimos días, por lo que había sentido al lado de la selkie… puede que un poco de todo, pero se dispuso a dar una explicación, una larga explicación.

- El sitio de donde yo procedo, la gente que me educó, no perdona los errores, y mucho menos a los traidores. A sus ojos lo soy ahora, traicioné sus ideales, traicioné a quien me había pagado por un encargo. Sé que vendrán a por mí, a acabar conmigo, y no vendrá solo uno. He dejado a Muireall la casa y compañía. Pero yo no podía quedarme, la mataran a ella también. Debo estar solo

Se giró, miró de nuevo hacia el mar, dando la espalda a la alada. Por primera vez desde hacía años, se sentía totalmente vulnerable. Sentía resquebrajarse todas la barreras que tanto le había costado construir. Se tambaleó sobre la barandilla y cuando el dolor y el remordimiento se abrieron paso con fuerza, volvió a levantarlas de súbito. Todo transcurrió en unos segundos y volvía a ser el de siempre. Con sus ojeras y el cansancio que no podía disimular. Pero el mismo de siempre
avatar
Delin

Cantidad de envíos : 622

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Muireall el 24/05/10, 01:30 am

El tiempo que ocupó en su imprevista paciente se le hizo eterno a Hannah. En cuanto hubo brindado la atención necesaria, montó en el carro y fustigó al asno para que apresurara el paso rumbo a la casa de Muireall. Claro que no obtuvo grandes resultados y en un par de ocasiones estuvo tentada de bajarse y cargar con asno y carro para llegar más rápido.

Cuando vio a la chica paseándose fuera de la casa, el alma le volvió al cuerpo. Todos sus temores, desde que la joven hubiera vuelto a huir de la casa hasta que hubiese dado ya a luz, quedaron disipados. Frenando el carro, se bajó con presteza y se dirigió a la selkie, quien se había vuelto al oírla llegar.

- ¡Hannah! – exclamó Muireall con alegría al verla llegar; su ausencia se le había hecho muy larga.

- Lamento haber tardado tanto, querida, surgió un imprevisto. ¿Cómo os encontráis?

- Las contracciones vienen más seguido y duelen más –
explicó - Pero se sienten menos al sol.

- Claro, el calor ayuda. Entrad, quiero revisaros de nuevo; os alcanzo enseguida.

Muireall entró dócilmente a la casa y se fue a su habitación, preparándose para el examen, mientras Hannah desuncía al asno y lo dejaba en libertad para pastar; sabía que el animal no se iría muy lejos. Descargando la silla, la cuerda y otros avíos entró en la casa y luego de dejarlos en el salón, se dirigió al baño a lavarse antes de revisar a la selkie.

Ésta aguardaba tranquila. No era sólo que confiaba en la competencia profesional de Hannah, el carácter bondadoso, casi maternal de ésta le servía de consuelo; era reconfortante sentir que contaba con un rostro amigo en medio de su soledad, aunque fuera por pocos días. La partera se iría luego de que ella tuviera a su bebé…

La llegada de Hannah interrumpió el hilo de sus pensamientos, afortunadamente. El examen, tan concienzudo como siempre, mostró que la dilatación ya había comenzado, pero aún faltaba para que el parto tuviera lugar. De todos modos, había que empezar a preparalo todo.

Ayudada por la joven, pero intentando que no hiciera esfuerzos excesivos, Hannah hizo fuego para calentar la casa y colocó la silla y la cuerda, explicándole a la chica su función. Luego, preparó una buena sopa y se dispuso a contar historias del lugar para pasar el tiempo.

Muireall se dejó llevar, haciendo lo que le indicaban e intentando prestar atención a lo que se le decía, pero en su interior crecía con cada segundo que pasaba la ilusión y la urgencia de tener a su bebé en sus brazos.
avatar
Muireall

Cantidad de envíos : 99

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Mayo el 26/05/10, 05:13 pm

Durante un par de minutos, Mayo se quedó mirando al joven sin saber qué decir. Le parecía que cada vez que tenía una conversación con él, algo cambiaba. No estaba segura de cómo era Delin en realidad, aparte de saber que podía confiarle su vida. Normalmente evitaba tener conversaciones serias con él, porque era como hablarle a la pared. Prefería tomarle el pelo. Pero las ocasiones en que habían compartido experiencias nada divertidas habían sido reveladoras. Delin era, sin duda, una persona muy compleja.

-Entonces… todavía no ha tenido al bebé –dijo, apoyándose en la barandilla junto al joven ex-capitán. Observó el movimiento ondulante de las aguas chocando contra el casco, pensativa. No debía de faltar nada para el nacimiento.

-Oye
–dijo, levantando la mirada y cruzando los brazos en desaprobación-. No me digas que la has dejado sola ahora que se acerca el parto. Mui sólo te tiene a ti, y confía en ti. Y no me vengas con esas excusas de la venganza de los jefes. ¿Quién les va a decir lo que has hecho y dónde estas?
avatar
Mayo

Cantidad de envíos : 225

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Delin el 27/05/10, 10:51 am

Ni siquiera se dio cuenta de que Mayo se había quedado sin palabras, ni fue consciente del tiempo que había trascurrido. Y apenas escuchó su afirmación de que ya faltaba muy poco para que naciera el hijo de Muireall. Durante un rato lo único que trataba de hacer era recuperar la compostura, sus barreras y su talante habitual. Prefería ser una pared, que verse metido en la vorágine de sentimientos y culpabilidades que arrastraba por dentro.

Para cuando Mayo le regañó por haber dejado a la selkie “sola”, se había recuperado lo suficiente como para escucharla y contestarla.

- No hace falta que nadie les diga nada. Son brujos y tienes sus técnicas, para saberlo y localizarte. Y, además Muireall no está sola

No recordaba bien lo que le había dicho hacía solo unos instantes. No sabía si le había dicho lo de la casa, la matrona y el dinero que la había dejado, pero volvía a ser el de siempre, al menos en apariencia y si no te fijabas en las crecientes ojeras, y no tenía ganas de dar explicaciones.

- Te diré donde está la casa por si quieres visitarla
avatar
Delin

Cantidad de envíos : 622

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Muireall el 02/06/10, 02:11 am

El ambiente era cálido al interior de la cabaña, producto tanto del fuego que chisporroteaba en la chimenea como de la bondad de Hannah. Las contracciones eran cada vez más frecuentes y también dolorosas, aunque ese dolor no resultaba difícil de tolerar para la selkie. El torrente de hormonas liberado en su sangre y los cuidados de la partera, quien le había hecho masajes y le había preparado una tina de agua caliente para que se bañara, ayudaban a ello.

Muireall se encontraba casi en estado de trance, incluso disfrutando de ese dolor que indicaba que se acercaba el momento en que su bebé vendría por fin al mundo. Y el instante llegó en las primeras horas de la tarde. De acuerdo a lo que habían conversado con Hannah, se desvistió y se acomodó en la silla de partos, sirviéndose de la cuerda atada en la viga para sostenerse. Estando ya en la posición indicada, comenzó a pujar y su bebé comenzó a asomarse al mundo.

Cada vez que pujaba y la cabeza de su bebé descendía un fuerte dolor, nacido en su pelvis, recorría todo su cuerpo, arrancándole involuntarios quejidos pero, al mismo tiempo, la alegría que experimentaba era tan intensa que la hacía reír y llorar al mismo tiempo.

Hannah estaba tan emocionada como la misma madre. La animaba con palabras cariñosas, encantada de que todo estuviera saliendo tan bien y dispuesta a recibir al niño en cuanto este saliera del cuerpo de su madre.

- ¡Ahí está! – gritó cuando vio aparecer la cabecita.

Un último esfuerzo de la muchacha y el bebé estuvo afuera junto a un chorro de agua y sangre, Hannah lo tomó con rapidez y hábilmente comprobó que respirara y estuviera en buen estado. Luego, lo puso sobre el pecho de Muireall, que ya había expulsado la placenta y se había desmadejado sobre la silla. Ya habría tiempo para cortar el cordón umbilical y bañar a la criatura. Ahora debía estar junto a su madre, la que se encontraba perfectamente.

- Es una niña, habéis tenido una niña hermosa y sana, Muireall – anunció con alegría.

¡Una niña! Los ojos de la selkie brillaron, eso era lo que Malcolm quería. Todo el dolor y el cansancio se esfumaron al sentir el contacto de la piel de su niña sobre su pecho. La acunó entre sus brazos y la alzó suavemente para contemplarla. Estaba arrugada, mojada y sucia de sangre y de grasa, pero era la criatura más bella que hubiera visto.

Sonriendo con ternura, besó la pequeña cabeza y la recostó nuevamente sobre su pecho, cerrando los ojos. Era completamente feliz. Su hija era perfecta. Preciosa. Álainn sería su nombre.
avatar
Muireall

Cantidad de envíos : 99

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Mayo el 02/06/10, 03:30 am

Completamente ajenos al acontecimiento, Delin y Mayo continuaban su conversación en el barco que cada vez se alejaba más de Muireall. Te diré dónde está la casa por si quieres visitarla, dijo Delin.

-Desde luego –replicó Mayo-. Y tú vendrás conmigo.

Tenía que darse prisa e ir a verla cuanto antes, aunque no tenía muy claro cómo. ¿Esperaba a llegar a su destino, arreglar sus asuntos y volver? ¿O echaba a volar ahora mismo, a expensas del pasaje ya pagado y de quienes la esperaban, y acudía rauda a ver a su amiga, que lo que más necesitaba en aquel instante, creía Mayo, era la compañía de sus amigos, ya que con su familia no podía contar. Quizás lo mejor sería esperar a la próxima escala, un puerto cercano al que llegarían pronto, mandar un mensaje desde allí y dar media vuelta.

- Déjate de brujos. ¿Cuántos meses han pasado? ¿Qué pruebas tienes de que vendrán a por ti? A mí me parece que ya no viene de unos días.


Me parece que lo que estás haciendo es evitar que vuestra relación se estreche, estuvo a punto de decir. Pero no se atrevió a ser tan directa. Quizás en otro momento, con otro estado de ánimo, lo hubiera dicho en voz alta.

-No está sola, no está sola… ¿Con quién está? ¿Con alguien que la conoce bien, en quien tiene su confianza, que la escuchará y sabe cómo se siente? Bobo, no importa que no esté sola. A quien más necesita tener cerca, sobre todo en estos momentos, es a ti.
avatar
Mayo

Cantidad de envíos : 225

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Delin el 02/06/10, 11:01 am

No respondió a la alada cuando esta le dijo, o más bien, le ordenó, que iría con ella a ver a la selkie, no le dio importancia y, cuando bajaran del barco pensaba desaparecer, alejarse todo lo posible de Muireall su bebé y cualquier persona por la que sintiera un mínimo afecto. Ni siquiera se molestó en dar explicaciones de por qué sabría que vendrían. Los conocía, daba igual que tardaran meses o años, daba igual que por un tiempo vivieras “en paz”, el mismo había participado en una masacre a un “traidor” y sabía lo que podía llegar a pasar…

Sin embargo, cuando las últimas palabras de Mayo se le clavaron dentro, añadiendo una voz más que gritaba pidiendo justicia en su cabeza. Furioso, por haberle hecho sentir así estuvo a punto de empujarla y marcharse sin más. Pero si lo hacía, si, además, ignoraba que Mayo podía tener razón y que la muchacha necesitaba de su presencia, si sabía que el era una causa de sus males o su dolor, no lo resistiría.

Apretó la barandilla del barco con tanta fuerza que esta se abolló ligeramente. Por experiencia sabía que en relaciones personales Mayo siempre tenía la razón y esta no iba a ser la excepción a la regla. Por un momento hubo en su interior un debate interno entre protegerla alejándose y sufrir las consecuencias o permanecer a su lado, protegerla y sufrir también las consecuencias.

Estuvo callado un buen rato, hasta que finalmente, un sentimiento que había enterrado en el fondo de su corazón inclinó la balanza definitivamente: No podría soportar que Muireall sufriera por su culpa, especialmente si era ella. Sintiéndose al mismo tiempo liberado y atemorizado, cansado pero decidido, se acercó un paso a su amiga, con su siempre impenetrable rostro, la dio un rápido abrazo, y saltó por la borda, nadando en dirección a la isla nuevamente.
avatar
Delin

Cantidad de envíos : 622

Volver arriba Ir abajo

Re: Esperando una nueva vida

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.