Censo
Últimos temas
» Vestigios del pasado
30/08/17, 06:51 pm por Auria

» Mientras la Dama esta distrída... ~~♫ [Kirill]
30/08/17, 01:33 pm por Sophitia

» Rumbo a Moselec (Trama 3)
30/08/17, 10:22 am por Sophitia

» Abyss Gate [Élite]
30/07/17, 09:41 am por Delin

» Adonde me lleven los sueños
27/07/17, 04:19 pm por Seizan

» Olvido de hombre muerto
04/07/17, 04:49 pm por Katt

» El plan de reclutamiento
18/02/17, 08:46 am por Maximilian Magnus

» El discurso del recaudador
19/01/17, 06:31 pm por Erin

» Quiero un tema!
10/01/17, 05:15 pm por Delin

Noticias
  • 13/04/16 ♒ ¡¡¡Nueva Trama!!!"Se reclutan piratas y maleantes varios" aquí.
  • 24/03/16 ♒ Conclusión de la Segunda Trama aquí!


  • Fecha Actual: Mes de Enki, 4994, II Era
PearlHook University 28_194846_96xb13Rol Psiquiátrico UnstSeven Capital Sins | +18, Yuri, Hetero, Yaoi, Razas MágicasMariollette Empire ~ ROL
Afiliados normales
KirillAdmin ♒ MP!
ChelsieAdmin ♒ MP!
LisandotMod ♒ MP!
DelinMod ♒ MP!
SophitiaColab ♒ MP!
CyrianColab ♒ MP!
Años Activos

Huír una vez más

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 15/12/09, 07:56 pm

"Ya está", dice su áspera voz. "Puedes bajarte".

No puedo evitar que mi primera acción sea mirar en dirección a la costa.

Amanece a mi espalda, pero no me apercibo. El mar está envuelto en una densa bruma, y sólo el estado de la iluminación a mi alrededor me hace consciente de que comienza a hacerse de día. Apenas veo a unos pasos de donde me encuentro, pero el sonido de las olas me hace adivinar que rompen suavemente contra la línea de la playa.

Mis ojos se posan sobre el dueño de la voz.

- ¿No vamos a acercarnos más?

El hombre se encoge de hombros. Es un marinero bien entrado en años, de pelo canoso recogido en la nuca con una prieta cola de caballo. Un par de cicatrices le surcan la mejilla, y en sus ojos hay un cierto grado de amenaza. Lleva un alfanje, lo cual es una novedad. Creo que lo hace por intimidarme, y tal vez por éso no consigue hacerlo.

Junto a mí y a un tercer hombre, más pequeño, que me mira sin poder evitar que un deje de lascivia se delate en sus aviesos ojillos de rata, somos los únicos ocupantes de la barcaza.

- Tenemos que volver - dice de nuevo su voz. - Bájate.

- ¿Ni siquiera tengo derecho a que me dejéis en tierra?

- Escucha, niña - ahora es el otro quien habla. - Ya te han hecho un favor suficiente trayéndote hasta aquí, ¿No crees? No fuerces tu suerte.

- ¿Un favor?

Creo que es lo primero que me llega a molestar de aquella situación.

Es cierto. Tal vez sea un favor más que otra cosa. Admito que, cuando subí a bordo del Senescal, no tenía suficiente dinero como para pagarme el pasaje, algo que viene siendo una costumbre desde que llegué a éste lugar. Ofrecí, pues, los servicios de mi espada para pagar lo que las pocas monedas que llevaba no pudieran, pero no pareció suficiente.

Tal vez sea prudente no seguir hablando de aquella travesía. Los marineros me miran como a un fardo, un gato muerto al que quisieran tirar a la basura. Estoy cubierta con un manto de lana, bastante gastado, pero aun a través del grueso tejido siento el frío del amanecer. Exhalo vaho cada vez que respiro. Y quieren que nade hasta la orilla.

- No has satisfecho las expectativas del capitán - murmura el grandote, mirándome de lado. - Da gracias a que no te hemos tirado por la borda directamente. Ahora, ¡Largo!

Una parte de mí reacciona tan pronto como se mueve su mano.

Los rechonchos dedos se cierran en torno a la empuñadura del alfanje, pero no tiene tiempo de desenvainarlo. Me levanto de repente, mi espada sale de debajo del manto, pero no de su funda. Le cruzo la cara tan rápido que me sorprendo a mí misma, pero no hay corte, aunque hay sangre. El hombre cae de espaldas sobre la madera de la chalupa, con una mano en la ceja. Antes de que el otro pueda reaccionar, le estoy apuntando con la hoja desnuda.

- Sólo pido que me llevéis a tierra - insisto.

El hombre frunce el ceño.

---

Amanece.

Estoy cansada, y dolorida. Tengo frío, y no estoy segura de dónde me encuentro. La isla se llama Valanderiel, hasta ahí puedo llegar. He oído el nombre mientras estaba en el barco. No se en qué parte de ella me encuentro, ni hacia dónde debería seguir. Me perdí hace horas.

Quizás debería haber seguido la línea de la costa, pero sentí que, de alguna forma, sería presa fácil para aquellos bastardos y quienes tuviesen a bien ayudarles a rastrearme. Diría que creo que me buscan, pero no es una suposición. Lo se.

Pero no podía quedarme de brazos cruzados. Me tranquilizo pensando que he hecho lo correcto. De acuerdo, me ha costado caro; una buena pelea, una buena patada en las costillas. Aún siento la sangre en los labios. Ése cerdo me ha dado fuerte. Se que si hubiera saltado al mar hubiera muerto de frío mucho antes de llegar a la costa. No creo que lo que he hecho haya estado mal. Pero claro, ellos no han pensado lo mismo.

Me he perdido, y todos los árboles me parecen iguales. El frío me está matando, y el dolor en el pecho me retiene. Pero no me quiero parar. Les he visto mandar señales de luz, y algo en mi interior me dice que éso signfica que han pedido refuerzos.

Supongo que, a éstas alturas, debería confesar que no viajaba en un barco cualquiera.

Pero da igual. Mi prioridad ahora es escapar. Quizás si me pierdo lo suficiente en el interior del bosque logre perderles a ellos también.
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Solan el 16/12/09, 11:08 am

El pequeño Solan seguía caminando por aquel lugar tan nuevo para él... y tan grande. Al principio anduvo entretenido con cada uno de los insectos que encontraba a su paso, pero el hambre y el cansacio eran cada vez más intensos.

Oía su voz que, de vez en cuando, lanzaba un grito llamando a sus padres, pero ya no era consciente de hacerlo. Caminaba con mucha lentitud, iba mirando al suelo pero tenía su cabeza colocada de tal forma, que parecía que le colgaba del cuello y que pronto iba a desprendérsele. Arrastraba sus pasos, sus ojos se cerraban lentamente... Hasta que cayó al suelo.

Vió un barco. Sí, se trataba de un barco de madera, sí, como los de los piratas de los cuentos que papá siempre le contaba. Veía como se acercaba. Solo podía vislumbrar el mar y el barco acercándose poco a poco, navengando sobre unas aguas azules y creando espuma alrrededor al pasar. Siente cómo se pone nervioso, la emoción de la escena lo mantiene muy vivo y despierto. Pero... “¿qué es eso que cuelga de uno de los lados del barco?”, se pregunta. Observa algo colgando por babor. Es algo grande, bastante grande... y no es hueco... El barco sigue acercándose y su visión esta muy cerca de descubrir de qué se trata. De pronto, ve asomar una cabeza del barco, se fija bien en el rostro. No puede ser. Ahora el barco está lo suficientemente cerca como para saber qué son aquellas dos cosas que ha visto. La cabeza que asoma es su propia cabeza, es él mismo. Y, lo que cuelga de babor es el cuerpo ensangrentado de su madre.

Despierta de repente.

Se incorpora de un brinco y permanece jadeante sobre la tierra. Su garganta le molesta. Parece que ha estado gritando. Con sus manos toca la tierra. Sigue jadeante. Eleva sus rodillas y coloca sus brazos cruzados sobre ellas, después hunde su cabeza en ellos. Nota su pulso acelerado. Ha sido un mal sueño. Aunque comienza a olvidársele y ya sólo recuerda el barco de madera... y el cuerpo de su madre cubierto de sangre.

En ese momento, rugen sus tripas. Piensa que ese sueño habrá estado ocasionado por la falta de comida en su estómago. Y se pone en pie. Papá siempre decía que era una pesadilla permanecer sin comer durante mucho rato si te suenan las tripas. Claro, por eso había tenido esa pesadilla él. Necesitaba comer, necesitabar comer muy pronto, con urgencia.

Siguió caminando y cayó al suelo varias veces más, pero estaba tan asustado por la pesadilla anterior, que no volvió a dormirse en ninguna de las ocasiones.

Pero, de repente creyó ver algo rojo. Sí, era algo muy rojo, pero no atinaba a saber qué. Siguió caminando lentamente y con sus pies a rastras, mientras fijaba la vista, como hipnotizado, en el objeto rojo. Pero, no era un objeto, parecía una melena. Una melena roja y larga. ¿Sería una mujer?

En el estado en el que se encontraba, el pobre chico era consciente de que si era alguien debía de hacerse notar. Aunque no le quedaban muchas fuerzas, intentó alzar la voz y acertó a decir:

- ¿Es usted una mujer?

Acto seguido cayó, de rodillas y jadeante, al suelo.
avatar
Solan

Cantidad de envíos : 29

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 16/12/09, 06:28 pm

Hasta cierto punto, la suerte está de mi lado.

Ha amanecido, pero aún no hay luz suficiente como para ver gran cosa. Sin embargo, los pájaros han comenzado su actividad matutina, y los sonidos de los animales desplazándose por el bosque me ayudan a no llamar demasiado la atención.

No corro; me muevo despacio. En primer lugar, porque no podría correr aunque quisiese. En segundo, porque no quiero dejar demasiadas huellas. Si corriese, sería fácil atraparme, y estaría rendida en poca distancia. Avanzo con una seguridad que no termino de comprender, pero no me quejo. Una parte de mí tiene experiencia en ésto, y sabe lo que está haciendo.

Ah... Tal vez olvidé mencionarlo.

Me llamo Rose Riadh, y desde hace meses no se prácticamente nada de mi vida. Desperté en un lugar, había sufrido un ataque y había perdido la memoria. Desde entonces, mi vida es un caos. Estoy aquí siguiendo las instrucciones de una carta que me escribió alguien que quiso matarme, y no se el por qué de ninguna de las dos cosas.

Divertido, ¿Eh?

Para hacerlo todavía más gracioso, he descubierto muy pocas cosas sobre quién era yo antes de perder la memoria. La única pista que tenía, era una espada. Es preciosa, y hay algo en ella que la convierte en un objeto muy familiar y preciado para mí. Sé usarla, y eso es lo que me da miedo. Se moverme con un arma, se moverme por un bosque, se acechar, se vigilar. No tengo muy claro cómo, pero se que, si me dejo llevar por mi subconsciente, soy capaz de hacer un montón de cosas que requieren, como poco, entrenamiento.

He llegado a pensar que he sido... una especie de asesina. Lo cual me da miedo, como ya he dicho, porque... no se lo que haré si un día descubro que me he dedicado a tomar vidas como profesión.

... y de repente, todas éstas divagaciones se ven interrumpidas por una frase tan simple que me desarma por completo. Desconcentrada y sobresaltada, mi primera reacción es buscar la fuente del sonido; mi mano derecha, aún bajo el influjo de mi subconsciente, se cierra en torno a la empuñadura de la espada...

Y de pronto veo a un niño.

Un niño, de rodillas en mitad del bosque, ¿Desfallecido o herido? Me da un vuelco el corazón, y mis manos se apartan enseguida de la espada. Estoy en peligro, y si me acerco a él puede que también pase a estarlo. Eso lo se, y lo tengo muy presente cuando cambio de dirección y me acerco.

- ¡Chico! - llamo en voz baja, arrodillándome junto a él cuando llego al lugar en el que se encuentra. - ¿Estás bien?

No me doy cuenta de que no he contestado a su pregunta. Siento una repentina y profunda sensación de urgencia; el corazón me late tan rápido como es posible, y no se debe sólo al hecho de que me se en peligro y entiendo que se lo transmito al muchacho, sino a que me preocupa su estado.

¿Está herido, o solo cansado? Es lo primero que trato de averiguar.
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Solan el 20/12/09, 09:08 pm

El pobre chico apenas era consciente ya. Sus tripas habían incluso dejado de rugir para aquel entonces, la cabeza le daba vueltas y le dolía, comenzaba a tener frío y casi no tenía fuerzas ni para permanecer en pie.

Sintió unos pasos acercándose a él, que seguía de rodillas sobre la tierra. Su cabeza permanecía gacha, y cuando oyó la voz de mujer, la levantó con esfuerzo para mirarla.
Era una mujer con el cabello muy rojo, más rojo de lo que Solan había visto nunca, y bastante guapa. Era una mujer joven. “O, al menos, no tan vieja como mamá”, pensó Solan. Contempló a la chica durante un rato, sin abrir la boca. Luego, sin motivo aparente, se fijó en sus labios una sonrisa distraída. No era consciente de ese gesto, pero era totalmente sincero, pues estaba pletórico de alegría por haber encontrado a alguien después de todo.

- Me llamo Solan Couper. Me he perdido y no encuentro a mis papás.

A pesar de lo débil que estaba, logró decir esas palabras con normalidad, sin tartamudeos ni paradas, casi de carrerilla. Hizo un intento por levantarse, pero no pudo y gimió por ello. Finalmente perdió el equilibrio y calló al suelo de boca. Pero rápidamente se incorporó y se sentó. Su mirada estaba ausente y no miraba nada en particular, simplemente miraba. Movía sus ojos, de un lado a otro, con normalidad, pero en ellos había un deje de semiinconsciencia que no pasaba desapercibido.

Solan no sabía ya si aquella mujer con el pelo rojo era producto de su imaginación o estaba allí de verdad, pero estaba feliz. Aunque fuera una ilusión, conseguía que se sintiera acompañado y eso le tranquilizaba.

El cuerpo del chico tembló un instante y él se agarró la tripa gimiendo levemente.

- Tengo frío y mucha hambre.

Y dirigió su mirada a la chica. Sus ojos tenían ahora la desesperación y la súplica escritas en ellos.
avatar
Solan

Cantidad de envíos : 29

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 21/12/09, 01:24 pm

Mis ojos se encuentran con los suyos, y me examina, de la misma forma que lo he hecho yo un instante antes.

Me sonríe débilmente, como si le alegrara poder fijar los ojos en los míos, pero a pesar de la sonrisa no parece contento. Y enseguida entiendo por qué; no se por qué me sorprende oirlo, tal vez porque no esperaba que me lo dijera. Pero el chico me da su nombre - Solan - y me cuenta... lo que está haciendo en éste bosque.

Genial, simplemente genial.

Éso significa que puede haber dos personas más perdidas en éste lugar.

Y de pronto, siento una punzada de egoísmo, de urgencia. No voy a aguantar mucho más. No puedo pararme a buscar a dos personas. No puedo ayudarle. Todas las palabras se agolpan en mi garganta, y estoy a punto de pronunciarlas. Pero, joder, le miro a los ojos.

Es un niño. Un maldito niño. Si yo no le ayudo, ¿Va a salir de ésta?

No. No, por mucho que mi presencia le meta en lios, si no me involucro en ésto puede resultar peor. Y no voy a llevar la muerte de un niño sobre mi conciencia. Pero me duele, y me pesa. Ojalá no fuera consciente del riesgo en el que le estoy poniendo.

Me vuelvo, pero no veo nada a través de la niebla, excepto cómo, al respirar, exhalo una columna de vaho. No tienes que jurarlo, maldita sea. Hace frío. Pero aunque el hambre tendrá que esperar, el frío tiene arreglo.

- Ven aquí - susurro, acercándole a mí.

Me quito la capa. Es un manto de viaje. Como el resto de mi ropa, está sucísimo, gastado por el viaje, carcomido del polvo de mil caminos. Qué puedo decir, soy una pordiosera. Ojalá tuviera monedas que gastarme en un manto, pero es lo que tengo. Es de lana, es grueso, abriga. Debajo llevo otra prenda, pero es de tela; más fina, más cómoda, evita que la lana haga rozaduras, pero no mitiga el frío. Me arrebujo en la capa, pero se que no sirve de nada.

Me voy a morir, o me van a matar. Y estoy más preocupada de la vida de alguien más que de la mía, para variar. Me siento bastante estúpida. Le tiendo el manto al muchacho, y le envuelvo con rapidez en él, mirándole a los ojos. Quiero, necesito, que comprenda la urgencia en la que me encuentro. Parece listo.

- Escucha - digo, en voz baja, noto que el frío me afecta a la voz. - Voy a ayudarte, ¿Vale? Pero me están persiguiendo. Tenemos que salir de éste bosque.

Mensaje subyacente que espero que no comprenda: "No puedo pararme a buscar a tus padres". No tengo fuerzas, ni medios. Me prometo a mí misma que, si llegamos a un lugar habitado, me las ingeniaré para encontrar a algien que busque a sus padres.

El pensamiento no me consuela, porque se que, si llegamos a un lugar habitado no tendré una vil moneda con la que distinguirme de una vulgar mendiga, y mucho menos para conseguir que alguien ayude al chico. Pero no puedo rastrear un bosque yo sola. No así.

- ¿Puedes andar?


Última edición por Rose Riadh el 04/01/10, 07:07 pm, editado 1 vez
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Solan el 26/12/09, 12:52 pm

La mujer le ha entendido, lo que quiere decir que ha conseguido pronunciar las palabras deseadas de la forma adecuada. Bien. Está mejor de lo que se siente.

De pronto siente cómo se mueve su cuerpo. Oh, es la chica que lo apoya contra él y le proporciona calor con una manto. El calorcito que recibe le hace sonreír y lanzar un pequeño gemido. Su cuerpo deja de temblar y consigue escuchar a la chica. Aunque entiende todo lo que le dice, a él en esos momentos solo le interesa una cosa, y justo cuando la chica calla, él pregunta:

- ¿Vas a darme algo de comer?

Sus ojos permanecen cerrados todo el tiempo. Se acurruca en los brazos de la mujer, y sonríe por lo bien que se encuentra así arropado.

Tras unos instantes, el chico se da cuenta de que no ha contestado a la pregunta de la joven, y que ella parecía tener prisa por marcharse.

- Sí, puedo andar. - Hace una pausa y la mira. En un rincón de su mirada se aprecia la tranquilidad que siente al estar acompañdo.- ¿Nos vamos ya?

Lo cierto es que nada le gustaría más que perder de vista ese bosque cuanto antes, pero está tan calentito... Esa mujer parece buena. Solan se pregunta si ella también se ha perdido pero, por el momento, no va a preguntar nada al respecto.

Vuelve a mirar a la mujer, mientras intenta incorporarse sin éxito, y le sonríe. Una típica sonrisa de agradecimiento, mucho más tierna al venir del rostro de un niño.
avatar
Solan

Cantidad de envíos : 29

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 29/12/09, 10:06 pm

Algo de comer.

Diablos, el frío aún tiene un pase. Con el manto por encima, parece satisfecho, aunque le está demasiado grande, lo cual me lleva a otro pensamiento, que lucho por sacarme de la cabeza, porque no procede, no quiero que mi mente se aleje de la cuestión central: Algo de comer. Si, yo también tengo hambre, pero no puedo permitirme pensar en ello.

Solo hay tres formas de conseguir alimentos en un bosque: Cazar, pescar o recolectar frutos. Para las dos primeras hace falta tiempo y fuego para cocinar, y no me atrevo con la tercera. Por muy medio elfa que sea, no conozco bien los frutos del bosque, y no quiero darle nada venenoso. Si sobrevivimos lo suficiente, y (o) nos libramos de nuestros perseguidores, tal vez pueda cazar algo, o encontremos dónde pescar.

Hasta entonces me siento perdida. Y sólo espero que podamos aguantar.

- Si te portas bien - solté, de pronto, casi sin darme cuenta de lo que decía, demasiado aturdida como para racionalizar mis palabras. - Tenemos que salir de aquí. No podemos pararnos, ¿Me entiendes?

Espero que me entienda; si no, estamos jodidos. Ahora me permito volver a pensar en la idea que abandoné antes, y me doy cuenta de que tengo varios problemas adicionales. Por ejemplo, avanzar más despacio. Y vigilar al chico. El sitio es peligroso, y me pregunto cuánto tiempo lleva solo. Quizás sus padres no estén lejos, pero no puedo arriesgarme. Si está tan cansado, es que lleva al menos varias horas perdido, supongo. Otro problema es que el chico dejará muchas más huellas que yo, especialmente si va arrastrando el manto.

En conclusión, se de sobra que llevarle conmigo es como encender una bengala. No tardarán en encontrarme, y mi mente, de nuevo, me sugiere una idea; o más bien un enfoque distinto para la situación. Pero estoy demasiado nerviosa, demasiado dolorida para considerarla. Detenerme, y plantar cara, implicaría poner en peligro al niño. Y si he de hacerlo, prefiero elegir el terreno.

Estoy jodida, lo se. Echo a andar, y trato de que el muchacho me siga. Estoy demasiado atenta a lo que sucede a mi alrededor, pero no veo nada, ni oigo nada. Me permito pensar, más bien anhelar, que aún tengo algo de ventaja.

- ¿Eres de aquí? - la pregunta surge, brusca, pero por sí sola.

No intento racionalizarla. "Dime que conoces algo de la isla", suplico, no se si al niño o a una deidad. "Por favor".
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Solan el 03/01/10, 07:05 pm

Una vez ha conseguido levantarse, Solan echa a andar, a paso lento, detrás de la chica. Ya la ha escuchado decir que tendrá comida si se porta bien. Los mayores siempre le dicen "pórtate bien" hasta para echar a correr... Pero papá siempre le ha dicho que es un buen chico, y más le vale serlo ahora, o seguirá más tiempo aún sin comer. Lástima que no se trate de los platos de comida preparados por mamá... Lástima que mamá no esté ahí con él. Lástima que se haya perdido en ese bosque. Lástima no estar en casa calentito jugando con Max, su perro.

Pero, por otro lado, suerte de haber encontrado a esa mujer que, amablemente, le ha dado algo para calentarse un poco, y pronto le dará comida. O eso espera él.

- No, no soy de aquí.- Oyó a la mujer preguntarle y no tardó en proporcionarle respuesta.- Mis papás y yo vinimos de vacaciones.

La noche de antes de partir, Solan apenas había dormido. Estaba muy nervioso por ser el primer viaje a un lugar bien lejos. Sus padres siempre le dejaban con los abuelos al marcharse de viaje. Pero esa vez fue distinto. Y había llegado a ser demasiado distinto.

¿Dónde estarían sus padres?

- ¿Cómo se llama?- preguntó con una voz débil. Él ya había dicho su nombre, pero no sabía el de la mujer, y uno de sus hobbies favoritos era hacer preguntas.

Mientras la mujer le respondía o no, Solan miraba fijamente al suelo. Caminaba despacio, pendiente de cada paso que daba, tanto él como la chica pelirroja. A ella no podía perderla, y era su mayor miedo en ese momento: volver a sentirse tan solo como un rato antes.
avatar
Solan

Cantidad de envíos : 29

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 04/01/10, 07:06 pm

Suspiro.

Era de esperar, supongo. Si hubiera sido de la zona, habría sabido en qué dirección dirigirse, imagino. Me hubiera gustado que todo hubiese sido tan simple; preguntar, obtener una respuesta, dirigirse hacia allí. Pero claro, las cosas no siempre son tan simples.

Piensa, chica. Piensa.

De todas maneras, no estoy avanzando muy deprisa. Le cuesta seguirme el ritmo. Me estoy internando en la maleza adrede, y el terreno es difícil. Si seguimos por el sendero, nos encontrarán rápido, y de todas formas ya estamos perdidos. El chico menciona que sus padres vinieron "de vacaciones". Entonces, debo estar en la isla correcta. Quiero decir; si vinieron de vacaciones, tiene que haber una ciudad en ésta isla. O eso quiero creer.

Piensa. Piensa.

- ¿Ah?

Me detengo. Solo es un momento, pero lo hago, y le miro con cara de idiota. Me ha preguntado mi nombre. Buena pregunta, chico. Ni siquiera estoy segura de tener la respuesta, pero no es eso lo que me ha hecho detenerme.

- Me... me llamo Rose - musito, despacio, volviéndome a poner en marcha. - Rose Riadh. Disculpa.

Intento no pensar demasiado en el hecho de que no estoy segura de éso. Es el nombre que mi mente me pone cuando pienso en mí misma, el nombre que tiene mi subconsciente para mí, igual que se que aquello se llama árbol y éso otro piedra. Pero algo en mi interior no está seguro de que sea el correcto. En fin; éso da igual en éste momento. Soy una imbécil. Éste niño está muerto de frío, muerto de hambre, perdido, seguramente muerto de miedo, y yo llego y le digo que corra, sin darle mi nombre, sin decirle nada, seguramente asustándole más aún. Me siento mal conmigo misma. Solo espero tener la oportunidad de explicárselo. Deberíamos ir más despacio. No pueden estar tan cerca, y no puedo forzar tanto al chico.

- Disculpa - repito, sin volverme. - No quiero que pienses mal, ni que te asustes. Voy a hacer todo lo que pueda por tí, te lo prometo. Pero tenemos que salir de aquí.

Ya le había dicho antes que me persiguen, no creo que fuera oportuno darle más detalles. Nos acercamos a una parte frondosa del bosque, se hace difícil avanzar. Un árbol derribado por un rayo ha caído de mala manera sobre un grupo de robles, y llegamos a un punto en el que casi parece que tenemos que dar la vuelta. O subir. Me vuelvo para mirar al chico, creyendo que tenemos tiempo suficiente para dar un rodeo, pero me detengo en seco, al oír un ruido que me hiela la sangre en las entrañas.

Un ladrido.

- Mierda - suelto, sin darme cuenta.
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Solan el 12/01/10, 08:29 am

Solan sigue avanzando a paso ligero tras la chica pelirroja. No le es demasiado fácil seguirla, pero lo intenta sin más. Necesita no perderla, tanto como necesita comer.

Ni siquiera se va fijando ya en el suelo que pisa, ni en los insectos que puede ver a su paso. En su mente sólo existen los pies de la chica.

Es entonces cuando oye a la mujer decirle su nombre. Y, justo después, algo que le hace sentir mucho mejor. "Voy a hacer todo lo que pueda por ti, te lo prometo" Espera con todas sus fuerzas que esa mujer no le esté engañando. Sí, está convencido de que no va a mentirle. Sonríe débilmente y añade:

- Creo que voy a comerme todo lo que me des, aunque sea algo tan asqueroso que tenga pesadillas. - lo dice cabizbajo, pero con un leve tono de felicidad, de inocencia, pero lleno de desesperación y temblando de frío.

Mientras sigue caminando no piensa en nada, sólo camina y camina, pendiente de cada paso que Rose da. De forma inconsciente, su mente está prácticamente en blanco.

Hasta que oye algo. Mira a Rose rápidamente y nota que ella también lo ha oído.

- ¿Qué ha sido eso?- y vuelve a formular una pregunta, su hobby favorito.
avatar
Solan

Cantidad de envíos : 29

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 24/01/10, 12:29 am

Le miro.

Caray, tiene determinación. Ojalá yo pudiera decir lo mismo. Mentalmente, le tomo la palabra. Ojalá no tenga que acabar dándole algo asqueroso, pero es sórdidamente alegre saber que está dispuesto a hacer el sacrificio. Es un chico fuerte. Me gusta.

Ánimo, muchacho. Saldremos de ésta.

- Un perro - susurro.

No debería habérselo dicho. Los niños creen en los perros de los libros de cuentos. Un niño no debería saber que el hombre puede convertir al perro en un asesino sanguinario. No es la naturaleza del animal, es la del hombre que transforma las cosas en siniestros reflejos que se pliegan a su voluntad. Qué pensamiento más profundo, pienso, para alguien que está a punto de perder el cuello.

- Sube - le incito, dándole un empujón muy leve. - Por el tronco. Sube todo lo que puedas.

Hay formas de burlar a un perro de presa. Lo se, aunque no estoy segura de querer saber cómo es que lo se, como siempre. Si tuviera un arco, sería más fácil, pero no lo es. No me gusta la idea de matar al animal; no tiene la culpa de lo que está pasando. El tronco, oblicuo, permite subir a las ramas de los árboles.

Estamos en la parte frondosa del bosque. Espero que podamos avanzar un trecho por ahí, de rama en rama; pero seguramente no podremos dar esquinazo al perro. Por éso he mandado a Solan primero. El tronco es grueso, podrá hacerlo.

Oigo cómo se acerca el gruñido a través de la oscuridad, ansioso a medida que las fuertes patas comienzan a escucharse. De pronto me asalta una duda; ¿Y si son varios perros? ¿Y si lo que oigo no es el eco del ladrido...?

Para cuando recapacito, ya es tarde, y una cabeza llena de dientes emerge de entre la vegetación. No me pilla por sorpresa; espero a que cargue hacia mí, y se que, si está entrenado para matar, me saltará al cuello. Lo hace, y en ese momento levanto la espada con toda frialdad. Envainada, por supuesto, pero es suficiente; lo hago con fuerza, golpeo en el pecho. El ladrido de ataque se convierte en un gañido lastimero, y ladeo la espada para arrojarle lejos de mí.

Mi plan comprendía comenzar ahora a subir el tronco, con el perro incapacitado. Mierda, mi plan no incluía el segundo perro.

Es rápido, y el impacto es fuerte. Le meto la vaina de la espada entre las quijadas, pero no me llegan las fuerzas para apartarle. La fuerza que lleva su ataque me hace caer de espaldas sobre el tronco, y cuatro pesadas patas de mastín se me posan en el torso. No es mi espada lo que busca, sino mi sangre. Siento un dolor sordo cuando me muerde el brazo, pero consigo apartarlo lo suficiente como para que la herida no sea grave. Tiene mucha más fuerza que yo, y siento un acceso de pánico.

Un perro entrenado para matar es algo terrible. Es fuerza, es fiereza. Da miedo, da mucho miedo. Sus ojos te dicen que no se detiene. No porque su naturaleza sea el odio, sino porque le han enseñado a matar. La criatura no está dispuesta a servir a sus amos, solo le han enseñado que el humano es algo que debe matar. No ve a una criatura viva, ve algo que ha participado de su martirio. Quiere romperlo.

No tiene la culpa. Lo siento.

Cierro los ojos, pero la sangre tibia me cae en la piel. El animal gime, pero soy breve. No le hago daño. Es el escaso consuelo que me queda. Lo aparto con rapidez de mí, mientras extraigo la daga. A veces, es más útil que una espada. Me cuesta apoyar el brazo, pero me arrastro unos pasos tras Solan, por el tronco, sin dejar de mirar a los perros. El otro cojea, dolorido por el golpe, pero se repone. Los ojos vacíos y cargados de odio del que se desangra lentamente sobre la hierba me contemplan con un deje de agradecimiento.

Vuelvo la cabeza, susurrando el nombre del niño. Necesito saber que Solan está bien.
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Solan el 24/01/10, 10:28 am

Cuando la chica le contesta, Solan hace por sonreír, pero algo el ambiente le dice que no es momento de sonrisas. Instantes después sabe que el perro trae consigo algo peligroso, el qué, no llega a saberlo.

Rose le dice que escale el tronco, se lo dice con prisa, lo cual demuestra que es importante lo que sea que esté pasando, a la vez que peligroso.

Solan alza la vista para contemplar el árbol, y su gesto de tuerce, pues no se cree capaz de escalar ese tronco. Susurra un leve "no puedo", pero la chica no lo escucha. Está convencido de que va a caerse, como tantas veces se ha caído mientras hacía el burro con sus amigos en el jardín de casa.

Aún así, suspira y lo intenta. Se abraza lo más que puede al tronco del árbol y se empieza a impulsar con sus pies hacia arriba. No parece tan difícil. Sigue y sigue escalando y se da cuenta de que el tronco está ligeramente inclinado, lo que facilita la subida. Está poniéndose nervioso. Mira abajo y no ve que la chica suba con él al árbol, y el perro se acerca. Justo cuando va a abrir la boca para decirle a Rose que suba ella también, aparece el esperado perro.

El niño contempla toda la escena de lucha cuerpo a cuerpo del perro y Rose, casi sin parpadear. Para él, es como estar viendo una película de esas de mucha sangre que le gustan a papá. De su boca no sale palabra alguna, ni mueve un sólo músculo del cuerpo, aunque su corazón late totalmente acelerado.

Cuando el segundo perro muerde a la chica, a Solan se le escapa un leve gemido, pero un momento después ve como Rose clava al animal un arma y éste cae cádaver al suelo.

Rose se levanta y pronuncia el nombre del niño. Pero el niño no contesta. Solan sigue agarrado al árbol, con el rostro petrificado. Debido a la poca fuerza que le queda, comienza a dejarse caer del tronco, descendiendo lentamente. Aún no ha hecho ningún gesto, ni ha pronunciado palabra.

Cuando llega al suelo, se sacude, tal y como su mamá le había enseñado, y se deja caer al suelo. Arruga la cara, y es cuando las lágrimas de sus ojos comienzan a brotar de ellos. Mete el rostro entre sus manos, y solloza débilmente. Su corazón ha empezado a relajarse.

- ¿Por qué ha pasado eso? ¿Por qué esos perros iban a matarte?- se le oye decir entre el llanto.

Sin embargo, de pronto se seca la cara con la parte inferior de su jersey y se levanta. Mira a Rose, dejándole ver sus ojos rojos de llorar, y le dice:

- Quiero irme de aquí.
avatar
Solan

Cantidad de envíos : 29

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 31/01/10, 12:47 am

Quiere irse.

Genial. Yo también quiero irme. Y tanto o más que él. Le veo deslizarse tronco abajo, hasta volver al suelo, y me quedo mirando, respirando fuerte, aturdida. En ése momento, no se qué debo hacer, y la mente me traiciona un instante, y me creo perdida.

Vuelvo la vista hacia los perros, veo cómo se mueve el que está herido. Se recuperará pronto, y tendremos un problema. Solan no va a poder subir al árbol, y yo... no se si por tierra llegaremos lejos. Tengo una idea, pero luego vuelvo a mirar al perro, y me la pienso.

- Son perros... malos - murmuro. Y sacudo la cabeza. Cuando era pequeña, odiaba que mi padre adoptivo me contase las cosas como si... como si fuera una niña. - Perros de gente que quiere hacer daño a otra gente. Entrenan a los perros para hacer daño. No dejes que se acerquen a tí.

...

Pero me quedo quieta.

De pronto, me doy cuenta de algo; recuerdo a mi padre adoptivo. Es... un recuerdo vago, pero es un recuerdo. Por un momento me enfoco por completo en él, pero no llego a perder la noción de la realidad. Estamos en un momento delicado. No tengo tiempo para la introspección, por mucho que lo quiera. Me vuelvo. Creo que aún tenemos ventaja sobre los hombres, pero los perros nos han delatado.

- Yo también quiero irme - susurro. - Aguanta, Solan, saldremos de aquí. Ven, corre, sigamos.

Estúpida niña, le haces correr. Pero sabes de sobra que aquello solo es retrasar lo inevitable. Dejamos atrás el tronco inclinado, pues, y el bosque pronto rodea un pequeño claro, en el que se escucha el rumor del agua. Justo antes de que lleguemos al claro, me detengo, y miro atrás.
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Solan el 17/02/10, 01:52 pm

Durante los instantes en los que Rose piensa qué contestar al niño, éste vuelve a dejarse caer al suelo, abatido. Está exhausto, débil y muy cansado, no solo físicacamente, sino también psicológicamente. Es demasiado pequeño para todo eso, es demasiado inocente, demasiado pronto.

Una vez Rose le ha contestado, Solan no cambia el gesto de su cara. Mirándole bien, puede notarse claramente que no queda ya en él una pizca de esperanza. Está asustado y desesperanzado. Parece imposible que sea capaz de sonreír. Sin embargo, este chico es fuerte: se levanta del suelo, se seca los mocos y las lágrimas con la manga derecha y dice:

- Llévame lejos de estos perros y de este lugar rápido entonces.- Mira hacia el frente fijamente, con los ojos llenos de lágrimas– Quizá en aquel lugar encontremos a mis padres.- La última frase no ha sido más que un puchero, aunque se le ha entendido perfectamente. Desea llorar desesperadamente a voz en grito y pedir que traigan a sus padres, pero no lo hace. Está demasiado conmocionado y asustado para no hacerlo. Su único deseo es salir de allí, vivo.

Sigue los pasos de Rose sin abrir la boca, tampoco el gesto de su cara ha cambiado, sigue sin mostras absolutamente nada. De pronto deja de andar tal y como lo ha hecho Rose, pero no mira donde se encuentran, no le importa. Baja la mirada y solamente escucha y espera que Rose diga algo.
avatar
Solan

Cantidad de envíos : 29

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 21/02/10, 08:19 pm

Si, se nota.

La esperanza se ve en los ojos, como se ve la vida. Cuando se apaga una de las dos llamas, se ve enseguida. Pero nadie debería ver cómo se extingue ninguna de ellas en unos ojos tan jóvenes, tan inocentes.

Respiro. Maldita sea, estoy nerviosa. Lo siento tanto por él que no puedo concentrarme. Quiero sacarle de aquí, quiero hacerlo rápido, quiero... quiero lo mismo que él quiere. Si pudiera concederle el deseo que me expresa, lo haría, con un chasquido de dedos. Ojalá pudiera. Solo puedo hacerle ahondar más en la desesperación. Qué estúpida soy. Quizás debí dejarle donde le encontré.

Puede que hubiera tenido más posibilidades de sobrevivir que conmigo.

Pero ya estábamos en aquello, y ahora dependía de lo que yo supiera, o pudiera, hacer. Lo primero no era mucho, y lo segundo algo a lo que no estaba segura de querer recurrir. El ingenio se me estaba agotando, igual que las fuerzas. No hay mucho con lo que esconderse en un bosque. El rumor del agua sugería un arroyo, pero en el claro seríamos... visibles. Más de lo que somos ahora. Piensa rápido, me digo a mí misma. No tendrás otra oportunidad.

Intento trazar un plan. ¿Qué haría si estuviera sola? Correr. Correr hacia el sur y tratar de perderme de vista. ¿Puedo hacerlo? No con Solan a cuestas. No aguantará el ritmo. Necesita descansar y necesita comer, y éso es lo que más me preocupa: Que ésto pueda prolongarse más de lo que él pueda soportar. Tengo que hacer algo. Tengo que hacerlo ya. Y aunque todos mis instintos saben muy bien qué es, aún vacilo.

- Solan...

Me vuelvo de pronto. Me sorprendo yo misma al hacerlo, supongo que la sorpresa de Solan es mayor. Miro a derecha e izquierda; el paisaje no es muy variado. Árboles gruesos, húmedos de la niebla y la lluvia, el claro que se vislumbra al otro lado. Una roca grande a los pies de lo que parece elevarse hasta una loma, al oeste.

- Solan - repito. - Súbete a ésa roca.

La examino un poco. Parece lo suficientemente alta como para que el perro que les queda, herido como está, no pueda subirse a ella. Solan estará a salvo de la bestia, pero, ¿Lo estará del hombre...? De éso me encargo yo. Me vuelvo, observo. El lugar tiene todo lo que necesito, mi problema será saber aprovecharlo. Y que a Solan no le de miedo.

- Escucha - le digo, poniéndole las manos en las mejillas de forma que no consigo disimular mi urgencia. - Todo va a salir bien, ¿Me oyes? Tranquilízate. Todo acabará pronto. Tienes que hacerme un favor y estar ahí, y estar muy quieto, y cuando venga alguien, no moverte y no mirarle. ¿Vale?

No se lo digo, pero espero que lo entienda con mis palabras: Voy a desaparecer un minuto.
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Solan el 23/02/10, 05:25 pm

Nota como Rose está justo delante de él, pero no le dice nada. Solan calla y mantiene su vista fija en el suelo. Ni siquiera piensa, ya no. Lo único que ven sus ojos son unos dientes... unos dientes y sangre. Y los gruñidos de esos perros es lo único que oye en el silencio que Rose mantiene.

No va a decírselo, pero está muy asustado. De hecho, no recuerda haberlo estado tanto como en ese momento. Sin embargo, no habla, no se mueve, no hace nada y solo espera... Espera que todo lo que está ocurriendo sea una horrible pesadilla, que cuando despierte sudando, llorando y gritando seala cara de mamá la que vea. Pero no está nada convencido de que esto ocurra.

Es entonces cuando Rose le habla. Solan la mira y hace lo que le pide sin más. Se sube a la roca que ella le ha señalado y permanece inmóvil.

Cuando las manos de la mujer tocan su rostro, no hace por apartarse, pero las nota frías, muy frías, lo que provoca en él un pequeño estremecimiento. Escucha atentamente las palabras de Rose, pero cuando acaba de hablar, él no puede contenerse.


- ¿Qué va a pasar ahora?- se baja de la roca en la que se ha subido por órdenes de la chica y repite la misma frase un par de veces más, pero ahora, a gritos. Mueve los brazos nerviosamente y sus ojos se llenan de lágrimas. Una de ellas escapa y empieza a correr por su mejilla. En cuanto se da cuenta, la seca rápido con una de sus mangas. No va mostrarse ante ella llorando. No mientras pueda aguantarlo. Él no es un cobarde.

Le falta el aliento, le cuesta respirar. Se agacha poco a poco, jadeando, hasta que consigue sentarse en el suelo. No quiere llorar, no quiere llorar. Pero sí solloza. Mira al suelo nuevamente, no quiere mirar a Rose a la cara, no quiere que vea las lágrimas en sus ojos, aunque no se percata de que ha podido notarlas ya. No habla, sigue jadeando e intentando recuperar el aliento de nuevo.
avatar
Solan

Cantidad de envíos : 29

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 24/02/10, 02:45 am

"¿Qué va a pasar ahora?"

Buena pregunta. Ojalá lo supiera. Si todo sale bien, tendremos un rato más para alejarnos, tal vez cazar algo. Margen para hacer un fuego. Yo qué se. Ni siquiera estoy segura de lo que voy a hacer. Es una locura, y puede que nos hagan algo a los dos, pero...

Pero no puedo ver al chiquillo así.

Dios, es tan pequeño. No es justo que esté pasando por ésto. La situación le puede dejar secuelas, y no quiero éso. Ha llegado el momento de arriesgarme, pero eso no significa arriesgarle también a él. Se sube a la roca, pero está nervioso, desconcertado, y vuelve a bajarse. Me parte el alma. Me siento culpable. Soy culpable. Pero tengo que hacer algo.

- Shhh - digo con delicadeza, poniéndole una mano entre los cabellos para que se calme. - Solan, por favor, confía en mí. Súbete a la roca y espérame.

Le abrazo.

La verdad es que no se por qué. No se si es que yo necesito el abrazo o creo que lo necesita él. En cualquier caso, lo hago. Y descubro que lo necesitaba, sí. Pero ahora tengo que darme prisa.
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Solan el 10/03/10, 04:09 pm

Aún sin dejar de sozollar y sabiendo que cada vez es más difícil no llorar amargamente, nota el abrazo de Rose.

No es como el de mamá, piensa. Y tiene razón, para él no es como ninguno de los abrazos que le daba mamá. Los de esta chica son más fríos, menos cariñosos, más lejanos... Pero le gusta. No sabe muy bien por qué, pero siente que debe obedecer a Rose, aunque sólo sea porque no sabe qué otra cosa puede hacer.

Con esto, se levanta del suelo, se frota los ojos con las mangas y mirá a Rose a la cara. Algo en su mirada cuenta que no está seguro de ella y de que pueda hacer algo por él. Solan desconfía cada vez más, y con cada minuto que pasa, su miedo aumenta. No encuentra lo que busca en los ojos de la chica, ella no es su madre, ni su maestra del colegio, ni nada que se le pueda parecer a algo con lo que él se sienta protegido. Por su mente pasan miles de preguntas, que si no fuera por el miedo y las ganas de llorar que tiene, Solan ya habría formulado.

Aparta su mirada de Rose. Se siente diferente, no entiende por qué, pero se siente diferente. Mirando atrás, se ve viendo la tele en el sofá de su casa, acompañado de papá mientras se come un yogur. Ahora no tiene nada de eso: ni sofá, ni tele, ni papá... ni siquiera tiene algo parecido a un yogur.

Sus tripas rugen de hambre.

- ¿Cuándo vas a darme de comer? ¿Para qué quieres que me suba a la roca? ¿Es que quieres jugar a algo? Yo no quiero jugar, quiero comer. - Todas las palabras salen de su boca rápidas, como disparadas, como si llevaran guardadas mucho tiempo dentro de él.

Mira a Rose con cara de pena y suspira. Mira a un lado, a otro, y se sube de nuevo a la roca. Se encoge de hombros y dice en voz muy baja:

- Estoy muy triste.
avatar
Solan

Cantidad de envíos : 29

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 16/03/10, 07:34 pm

Yo también estoy triste.

Yo también tengo hambre, también tengo miedo. Es mentira que las personas adultas no lloran, que no sienten las cosas como si fueran niños. Ahora mismo, me siento más niña que tú; me siento desnuda, indefensa, vulnerable. Tú me tienes a mí. Yo se bien que te protegeré con mi sangre, con mi vida si es necesario.

Después de todo, no se cuánto vale mi vida. Tal vez no valga nada. Pero si alguien la quiere, no seré yo quien la venda barata.

Me aparto un paso, me aparto dos. Lentamente. No quiero llamar la atención de Solan, no quiero que se de cuenta. La situación es desesperada; el muchacho podría parecer grosero, pero no lo está siendo. Tiene miedo. Yo también. Está confuso. Yo también.

Yo se lo que voy a hacer. Él no. Que sea rápido, por los Dioses.

Me agarrancho al árbol como puedo. Está frío, y húmedo. La corteza me araña los brazos y se me pega a la piel. Es repugnante, pero no vacilo. Hundo una daga en el tronco, y la uso para subir un poco más. Clavo otra, ya las recuperaré. Solo llevo tres, es la lástima. Pongo los pies en las dos que he dejado clavadas, trepo hasta donde puedo; uso la tercera para darme impulso, consigo llegar hasta una rama. No es muy alta, pero está al menos a tres metros del suelo. Me parece suficiente. El follaje es espeso, las ramas me arañan la cara y los brazos. Me escuecen las heridas, pero lo ignoro.

Avanzo poco a poco a través de la rama, y me quedo acuclillada en el extremo, mirando hacia el suelo, hacia Solan. No quiero que me vea, no quiero que mire, pero tampoco quiero que se sienta solo. Solo puedo esperar que...

- ¡Alto!

... que sea rápido.

El hombre se acerca poco a poco. El perro está cogido con una cadena, pero no para de gruñir. Al ver a Solan, ladra, y se le acerca lentamente. El hombre parece suspicaz. No me cabe la menor duda de que tratará de hacerle daño, o de... no, no se lo que le hará. Me quieren a mí, pero eso no significa que quieran hacerle daño al chico.

- ¿Qué diablos significa ésto? - pregunta el hombre, atontado. - ¿Quién eres tú? ¿Por qué estoy siguiendo tu pista?

No tengo demasiado tiempo.

La espada está envainada. No quiero matar, sólo herir. No se cómo reaccionará Solan; la idea es simple. Saltar, caer, golpear. Herir, derribar. Golpear al perro, incapacitarlo. Todo es claro en mi mente, pero me pregunto si seré capaz de llevarlo a cabo en el orden que necesito.

Perdóname, Solan, es lo único que se me ocurre.

Salto, y rezo, y cierro los ojos, y le ruego a Riadh, a la otra persona que hay dentro de mí, que sepa qué hacer.
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Solan el 04/04/10, 09:05 am

A pesar de que ha formulado preguntas, nadie se las ha respondido.

El niño mantiene la cabeza mirando al suelo, no quiere ver nada ya, sólo quiere terminar con el juego que la chica del pelo rojo ha empezado con él. Aunque él no tiene ningunas ganas de jugar a nada.

De pronto, oye algo y alza la vista. Busca a Rose de pie, no muy lejos de él, como estaba hace un momento, pero no la ve. Sus lágrimas y sollozos han cesado de repente. Mueve sus ojos de un lado a otro intentando encontrar a Rose, pero no hay suerte. Entonces, nota algo a su izquierda, apenas es audible, pero gira bruscamente su cabeza hacia el lugar de donde procede el ruido. Es la chica. Esta subiendo a un árbol, ya casi ha llegado a la rama cuándo Solan la ha encontrado. No pregunta, pero siente mucha curiosidad. Le ha resultado llamativo el hecho de que una chica haya subido tan rápido a un árbol sin hacer apenas ruido. ¿Será una heroína?, se pregunta mientras observa a Rose fascinado.

Es en ese momento cuando oye un perro, sí, es un perro y llega al lugar donde él está con un hombre. Al niño se le iluminan los ojos de ver al señor, cree que se trata de alguiente que va a sacarle de allí, igual es alguien enviado por sus padres a rescatarle.

Pero no le da tiempo a decirle nada, pues Rose cae sobre él y el perro. Solan lanza un grito. Grita "¡NO!" un par de veces, pero se calla rápido. Ve que la chica está armada y parece que quiere matar al hombre y al perro. Ahora Solan sí está asustado. No mueve un solo músculo y permanece muy muy tenso observando la escena. Ahora lo entiende todo: Rose es mala y va a matarle.
avatar
Solan

Cantidad de envíos : 29

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 12/04/10, 10:59 am

En cierto modo, desearía que fuera así de sencillo.

Pero no lo es. Nunca lo es. Hoy no va a morir nadie; no, al menos, si puedo evitarlo. Y desde luego, Solan no será uno de ellos. Ojalá supiera lo que está pensando. O mejor aún, ojalá no intuyera lo que está pensando. Ya odio mi suerte lo suficiente.

La gravedad hace su trabajo, la sorpresa, también. El trayecto es corto, y solo hay dos problemas. El primero es que el perro me ladra, me delata. El hombre se vuelve, pero no sabe que donde tiene que mirar es arriba. El segundo problema es que la gravedad juega tanto a mi favor como en mi contra.

Caigo a plomo, y golpeo con todas las fuerzas que tengo. La espada no ha salido de su vaina, pero lleva suficiente fuerza como para encontrar sangre. Escucho un crujido, un quejido, he hecho blanco. El hombre se desploma, caigo sobre él, me hago daño, mucho. Por un momento temo haberme roto algo. Al siguiente, un dolor punzante y agudo me saca de mis cavilaciones. El maldito perro me alcanza, y me sabe una enemiga, y a un perro no se le sorprende, ni se le hace vacilar. Gruñe y aprieta las mandíbulas, encuentra sangre, me arranca un grito.

Muerde un poco por encima del tobillo, pero en cuanto lo hace se que me va a costar caminar. La bota solo me protege a medias; como el resto de mi ropa, está raída, estropeada, y sus colmillos la atraviesan sin demasiados problemas. Siento un hilo de sangre deslizándose hasta el pie, y escucho mi propio grito como algo distante, sordo. Vuelvo a golpear, y le alcanzo por detrás del cuello, en el lomo; escucho un gemido, pero no cede. Tiro de la pierna, con violencia, y siento enseguida que no debería haberlo hecho. Se suelta, vuelve a atacar, le doy una patada, me duele más que a él. No consigo que retroceda, no el tiempo suficiente. Salta, ataca, vuelve a morder, vuelvo a golpear, vuelve a retroceder, vuelvo a sangrar.

Salta, ataca, yo también. Golpeo en la boca abierta, en el velo del paladar, con el reborde metálico de la vaina. La fuerza de la bestia hace parte del trabajo. Escucho un crujido, de nuevo, y el animal da una vuelta en el aire, y cae, inerte, con un gemido lastimero. No se si lo he matado, lisiado o incapacitado, pero no estoy segura de querer pararme a averiguarlo. El hombre, tendido junto a mí, se vuelve, aún quejándose. Está atontado.

Me fijo en que lleva un arco. Y no lo pienso demasiad; es justo lo que necesito. Lo agarro, y también el carcaj donde lleva un puñado de flechas. Intento ponerme de pie; duele. Duele mucho.

- Ay - gimo. - Solan. Solan, ¿Estás...?

¿Bien? No. ¿Asustado? Seguramente. ¿De mí...? Veo sus ojos clavados en los míos, y no lo dudo. Pero me quedo quieta, en blanco. No se qué hacer. Trastabillo, me fallan las piernas. Sin darme cuenta, me quedo arrodillada delante de él, y tengo que mirar hacia arriba para verle los ojos. Tiendo la mano desarmada en su dirección, de forma un tanto patética.

- ¿Qué te pasa?
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Solan el 17/04/10, 11:33 am

FDI: Arg!! Edito porque no me puedo creer que escribiera "uir" Arg!! ¡Qué daño hace a la vista!

DDI:

El pequeño no se ha perdido un solo detalle de la pelea que Rose ha mantenido con el hombre y con el perro. No puede creérselo. Está totalmente paralizado. No puede hablar, no puede moverse, no entiende nada. ¿Por qué la chica les ataca a los dos? Es un hombre y un perro, y ni siquiera les conoce para saber si son o no son malos.

La opinión que ha creado Solan de Rose se acentúa en cada golpe que ésta da. Es una extraña y todo apunta a que nada buena. ¿Por qué la seguiría? ¿Por qué le haría caso?

Parece que la pelea ha terminado. Rose se levanta gimiendo y con dificultad. El niño no sabe cómo, pero la chica se sitúa justo ante él, de rodillas y alza la vista para mirarle a los ojos. Le pregunta qué le pasa, pero el niño no contesta. La mira fijamente a los ojos y éstos comienzan a llenarse de lágrimas. Está asustado, muy asustado y quiere huir.

Intenta moverse y salir corriendo, pero su cuerpo no le obedece. Mira horrorizado sus piernas y finalmente rompe a llorar. Rose le ha ofrecido una mano, pero Solan la mira asqueado y con miedo de tocarla y que ella le haga daño. No quiere seguir allí, quiere gritar para que vengan a ayudarle, pero como cinco segundos antes, no puede hacer nada. Simplemente llora y llora.

Es mucho lo que ha visto en tan poco tiempo y se siente cada vez más solo, más perdido y más asustado.

Finalmente, consigue que sus piernas le obedezcan y lentamente camina hacia atrás para intentar bajarse por el otro lado de la roca. No aparta la vista de Rose y mira de reojo dónde pone sus pies. Tiene la esperanza de despistar a la chica, aunque cualquiera hubiera sabido que eso es imposible.

Justo cuando va a bajarse al suelo, su pie derecho se engancha por culpa de su zapatilla y cae al suelo.




Última edición por Solan el 23/04/10, 09:30 am, editado 1 vez
avatar
Solan

Cantidad de envíos : 29

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 21/04/10, 02:40 am

Observo.

La escena discurre ante mis ojos como un sueño. No entiendo bien lo que sucede, y el dolor me hace menos receptiva a lo que sucede a mi alrededor. Tengo que sobreponerme; ya basta de lloriqueos. He sobrevivido a cosas peores. Lo se, no me preguntes como, pero lo siento.

- ¡Solan!

Es una llamada... extraña. No hay acritud en la voz. No le culpo por huir. Ha visto mucho más de lo que quería que viera, pero por cruel que suene, le necesitaba; había sido mi cebo. No estaba segura de poder protegerle, pero no había nada más que pudiera hacer. No iba a dejarle vagar en soledad por aquellos bosques.

Encontré autoridad en mi voz, sin darme cuenta. Era una llamada que no dejaba de estar impregnada de dolor, de agotamiento y de preocupación. Pero hubo un deje de autoridad que me sorprendió incluso a mí. Ojalá y que el chico me hiciera caso.

Ghhhh. Ahora solo me falta poder ponerme de pie. No debería ser difícil; una pierna, ahora la otra. Las rodillas me fallan, pero tengo que mantenerme de pie. Sólo estoy cansada, pienso. No estoy herida de gravedad. Se me pasará. Necesito reponerme. Necesito...

- ¿Solan?

Le sigo. No puedo dejarle solo, pero tampoco se lo que le pasa. Estoy confusa, ¿Por qué me rehuye? ¿Qué he hecho? Pero al mismo tiempo necesito que vuelva, me causa ansiedad saberle en peligro. Y me preocupo cuando le veo tendido en el suelo, sin saber por qué. ¿Está herido? Pero tampoco me atrevo a acercarle. Tengo la sensación de que... le espanto.

- ¿Qué te pasa? - pregunto, tendiéndole la mano, como indicándole que quiero acercarme. - Tranquilo... No voy a hacerte daño, ¿Vale?

Idiota de mí.

Tan ocupada estoy en mis propios pensamientos que no me doy cuenta de que me siento observada, y de que he olvidado un detalle fundamental.
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Solan el 24/04/10, 08:31 am

Se siente más indefenso que nunca. Ni siquiera ha podido evitar caerse. Está débil, asustado y cansado. No sabe qué hacer.

Rose se acerca a él, le tiende la mano y Solan llora. No se atreve a cogerla pero sabe que esa chica es lo único que tiene. Está convencido de que es mala, pero es consciente de que si le lleva la contraria, las consecuencias pueden ser peores.

Al fin, se sujeta a la mano de la chica y se apoya en ella para levantarse del suelo. Parece que su llanto cesa un poco, aunque aún tien lágrimas en los ojos y esas no parecen que vayan a irse tan rápido.

Mira a Rose un momento y luego mira alrededor. Ella dice que no quiere hacerle daño, pero ¿y si le está mintiendo? Sus padres siempre hablaban de no fiarse de los extraños. Claro, que nunca dijeron nada de que hacer si se perdía en un bosque y la única compañía que tiene es una extraña...

- Si no vas a hacerme daño, ¿por qué sí a ese perro y a ese señor? - empieza a sollozar nuevamente, pero se ve que intenta contenerse.

Después, tras un instante con la mirada perdida, mira a Rose a los ojos y le pregunta con un atisbo de esperanza en sus ojos:

- ¿Los has matado?
avatar
Solan

Cantidad de envíos : 29

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Rose Riadh el 04/05/10, 11:46 pm

Le miro.

Que aun así, aun cuando las circunstancias son tan extremas, aun cuando todo está tan jodido, porque lo está, el chico venga y me tome la mano, me... reconforta. No soy tan idiota como para creer que confía en mí. No tiene alternativa. Pero me pregunta. No sabe qué debe pensar.

Yo tampoco.

Le doy un abrazo. No se si eso le reconfortará o le asustará, pero a mí me tranquiliza. Por un momento, soy egoísta. Lo necesito.

- No están muertos - susurro, volviendo la vista hacia ellos. - No soy una asesina. No quiero hacerle daño a nadie, Solan. Son ellos los que quieren hacerme daño a mí. Te lo dije. Me están persiguiendo.

¿Se lo dije? No estoy segura. Creo que sí. Estoy bastante segura de que sí. Pero, pienso: ¿Cuánto tiempo le voy a mantener inactivo? Al hombre, me refiero. Acabará por despertar. Igual que el perro... no, no se si el perro está o no muerto. No quiero saber lo que le he hecho. Tengo derecho a ser cobarde.

- Ven - le indico, soltándole la mano. - Salgamos de aquí. Encontraremos algo de comer enseguida, ¿De acuerdo? Pero primero tenemos que alejarnos.

Tengo un arco. Se tirar con arco. No me preguntes cómo. Sólo es necesario que se nos cruce un conejo o una criatura pequeña. No me atrevo con nada que sea peligroso. No soy una cazadora. Miro a mi alrededor, y me hago una idea de hacia dónde está el norte. Señalo un hueco entre los árboles, que parece la entrada de un sendero.

- Por ahí.

Avanzo, pero como he dicho, le suelto la mano. Si me sigue, quiero que sea porque confía en mí. He decidido que no voy a fallarle, y lo primero es no permitir que pierda la esperanza.
avatar
Rose Riadh

Cantidad de envíos : 256

Volver arriba Ir abajo

Re: Huír una vez más

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.