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Mensaje por KS el 17/12/09, 05:06 pm

Era un hermoso atardecer.

Las aguas estaban tranquilas. El viento que soplaba, una insistente brisa marina cargada de salitre, apenas era capaz de levantar un centímetro de oleaje para que lamiese las grises arenas de la orilla. Al fondo, el Sol se escondía tímidamente por el horizonte, coloreando de naranja el mar y el cielo por igual.

En tierra, la playa estaba desierta. Con la excepción de un puñado de cangrejos, que deambulaban de un lado para otro en busca de alguien a quien incordiar, no había un alma. De no ser por la vieja barcaza de remos atada bajo las vigas de madera de un malecón, habría sido fácil pensar que la isla estaba desierta, o que aquella apartada playa estaba maldita y nadie quería acercarse a ella.

Una piedra voló desde el extremo del malecón, girando sobre sí misma con rapidez, golpeando el agua sin hundirse una vez, dos, tres, cuatro. A la quinta, se hundió como un torpedo, dejando apenas el rumor de las ondas para atestiguar que había estado allí.

El dueño de la mano que había lanzado la piedra contempló el resultado de su lanzamiento durante un instante, y luego recostó la cabeza sobre las manos, apoyadas en su petate. Resopló con desidia.

- Recapitulando - dijo, en voz alta. - Que estamos como al principio.

A menos de dos metros, unos ojos oscuros se volvieron hacia el 'elfo' con un deje que entremezclaba diversión, reproche y travesura. Los blancos dientes mordieron el carnoso labio inferior de una boca femenina, pero no sirvió para hacerla callar.

- ¿Y por culpa de quién?

El silencio de la tarde cayó pesadamente sobre ambos.

Ninguno se movió. El aberkryn, desnudo de cintura para arriba como si esperase que el sol tostase un poco, de alguna forma, su casi lechosa piel, contemplaba el cielo con desgana, siguiendo con la vista una de las pocas nubes que se asomaban tímidamente al cielo, por lo demás, completamente despejado.

- Sythiel - dijo, lentamente, sin mirar a la muchacha que sonreía, como esperando una respuesta. - Te da igual lo que conteste a ésa pregunta, ¿Verdad?

- Ahá.

- Bien. Sólo quería cerciorarme.

Silencio.

La brisa del mar. El último gorjeo de una gaviota. Un bostezo.

El elfo frunció el ceño.

- Serás hija de puta - exclamó.

- Inútil - le repuso ella.

- Estamos aquí por tu culpa - musitó. - ¿Será posible que no pienses admitirlo?

- Ah, ah - gruñó ella. - ¿Quién ha dejado el trabajo a medias?

- ¿A medias? - Krysengard Slavik se incorporó sobre el malecón, girando el cuerpo y la cabeza para posar los ojos sobre su compañera, Sythiel Lia-Meren, hasta hacía muy poquito tiempo conocida como Lady Linell.

- Ah, perdóname - dijo con cinismo. - Olvidaba que el golpe había sido perfecto y que habíamos desplumado a media ciudad.

Estaba tendida sobre el malecón, igual que él hasta hacía un momento. La chica era ligeramente más baja que el elfo, y sus cabellos, de color negro azabache que se volvía blanco cerca del final, caían en cascada sobre la vetusta madera del muelle. Sus ojos, azul claros, no miraban a Krysengard, sino al cielo.

- ¿Qué querías que hiciera? - contestó Krys. - No tenías que echarme mercenarios detrás, imbécil. Sólo alguien a quien pudiéramos desplumar.

- Ña, ña, ña, ña - se burló ella, imitando su tono de voz. - Inútil.

- Ah, sí, claro - dijo. - Inútil. ¿Quién te ha salvado el cuello?

- ¿Quién lo ha puesto en peligro en primer lugar?

- ¿Quién se ha puesto a sobreactuar cuando no era el momento ni el lugar para ello?

- ¿Quién no ha sido capaz de seguir el ritmo?

- ¿Quién...?

Se miraron.

Habían ido avanzando poco a poco, los dos. Ella se había escurrido casi sin darse cuenta hacia el interior del malecón, avanzando muy ligeramente hacia donde Krys se encontraba. El 'elfo' había gateado hasta su posición. En aquellos momentos, estaban el uno al lado de la otra, mirándose fijamente a los ojos, con los rostros del revés, casi como un puzzle a punto de encajar en el puente de la nariz.

La gaviota gimoteó de nuevo, arriba, en el cielo, pero ninguno de los dos le prestó atención. A la mirada le siguió un beso, un beso abstracto de rostros vueltos del revés, pero un beso. Largo. Cargado de cariño. Profundo. Intenso.

Se separaron.

- Inútil - susurró ella.

- Zorra - le contestó.

Krysengard se volvió para volver a tenderse sobre el malecón, panza arriba, mirando los resquicios del atardecer en el cielo cada vez más oscuro. Y, de nuevo, se hizo el silencio durante un rato.

- Y ahora, ¿Qué hacemos? - preguntó ella.

Krysengard cerró los ojos. "Buena pregunta", pensó. Desde luego, no podían volver a la ciudad.

- Qué se yo - confesó. - ¿Esperar?

[FDI: Puede entrar quien quiera, pero se compromete a contestar... ]

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Re: Un paso más

Mensaje por Lohengrin el 18/12/09, 12:37 pm

FDI: Toc, toc... Se puede? Lohengrin al aparato...

Lohengrin caminaba por la playa, con pasos muy lentos y pesados, y abstraído en sus pensamientos. Sus ropas estaba manchada de sangre casi seca, y la pechera de la saya estaba hecha jirones, entre los cuales se adivinaba un brillo de escamas metálicas. Tenía una fea herida en uno de sus brazos, tapada con un rústico pero eficaz vendaje. El hombre no parecía concederle ninguna importancia al asunto.

"El único problema es el agujero de la espalda, pero un peletero que sea lo bastante hábil podrá disimularlo sin ningún problema. Podría sacar un buen dinero vendiendo la piel, o incluso encargar una capa para mí mismo. Pero no suele hacer tanto calor aquí en Jaspia. Quizá ese noble de Kuzueth esté interesado en decorar su mansion con esto. Tal vez incluso diga que lo ha matado él"

"Esto" era una enorme piel de un animal recién muerto, que a ratos parecía un gran oso, o bien una especie de felino gigante. El caballero llevaba al hombro una enorme amalgama de espeso pelaje negro, patas, garras y dientes. Era la criatura que había estado dando problemas a algunos de los granjeros de la isla, y que Lohengrin se había encargado de controlar. Aunque todo lo que quedaba de ella era una piel ya limpia, seguía pareciendo amenazadora.


"Aunque no se puede decir que haya cobrado una fortuna", musitó para sí. Suspiró. Sólo quería volver al Hogar Lejos del Hogar, curar sus heridas, y ordenar que le preparasen una tina con agua caliente para darse un relajante baño. Reparó a lo lejos en la pareja que discutía, pero no le dio ninguna importancia, pensando que serían algunos lugareños ociosos.


Última edición por Lohengrin el 16/03/10, 10:00 pm, editado 1 vez
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Re: Un paso más

Mensaje por KS el 20/12/09, 02:54 pm

Esperar.

Ninguno de los dos dijo nada, pero parecieron dar aquella opción por válida. Durante algunos minutos, mientras el cielo seguía oscureciéndose paulatinamente, permanecieron en silencio, tendidos sobre el malecón, mirando en dirección a ningún sitio.

Bueno, ¿Qué podían hacer?

Para hacer honor a la verdad, seguramente ése era el pensamiento que atravesaba sus mentes en aquellos momentos. Pero, si a alguno de los dos se le ocurrió la solución a su problema, ninguno la dijo en voz alta. Las primeras palabras que siguieron a su discusión fueron las de Sythiel, subrayando algo que a aquellas alturas parecía bastante obvio.

- Estamos jodidos - suspiró.

Le siguió el silencio.

- Ya - contestó Slavik.

Ninguno de ellos dejó de mirar al cielo, ni pareció darle la mayor trascendencia a lo que acababan de decir. "Como siempre", le faltó decir a cualquier de los dos. La chica puso los ojos en blanco un instante, y volvió a respirar hondo.

- Necesitamos un barco - murmuró.

- Necesitamos un puerto - acotó Krysengard. - Uno en el que nuestros cuellos no valgan dinero.

- No en ésta isla - se quejó ella. - No conozco a ningún pirata que se haya hecho famoso perdonando a quien va a su casa a estafar.

- Tengo malas noticias para tí. Estás en una jodida isla pirata.

- Ah, ¿Sí? - respondió ella, airada. - ¿Lo has descubierto tú solo, o has necesitado un croquis?

- Espera.

Sythiel calló.

Conocía a Krysengard lo suficiente como para saber que, si no contestaba a sus provocaciones, era porque tenía algo en mente. El aberkryn se incorporó lentamente, con una mano en la barbilla, en gesto pensativo.

- ¿Y si...? - susurró.

En ése momento, los ojos de Sythiel se cruzaron con algo que atravesaba la playa, justo donde ella estaba mirando. Ése algo era un hombre de aspecto vigoroso, que llevaba una piel a la espalda. Una piel de algo difícil de matar.

- Krys - llamó la semielfa, sin apartar los ojos de la visión, dando un golpe sobre el hombro del 'elfo'.

- Es una isla pirata - meditaba él en voz alta. - En algún sitio de ésta costa tiene que haber...

- ¡Krys!

La mirada del hombre se volvió hacia la semielfa, y con la velocidad de la confianza, enseguida siguió su línea de visión para encontrarse con lo mismo que ella. Se calló de pronto. El sol se hundía en el horizonte por detrás de donde Lohengrin se encontraba, y su silueta se dibujaba contra el azul de las aguas, proyectando una larga sombra en dirección al malecón.

Se puso en pie.

- Joder, espera - murmuró ella. - ¿Y si es un pirata?

- Estaremos más jodidos - dijo Krysengard, sin mirarla. - No creo que importe mucho, a éstas alturas. ¡¡EH!!

Alzó la voz, llamando la atención del hombre. En el silencio de la playa, su grito resonó más de lo que tal vez había esperado, y provocó la huída en desbandada de un par de gaviotas que se encontraban al final del malecón. Sythiel se llevó una mano a la frente, dándose una palmada, mientras el 'elfo' alzaba ambos brazos para llamar la atención del personaje al que el azar, o tal vez el destino, había situado allí.

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Re: Un paso más

Mensaje por Lohengrin el 21/12/09, 05:57 pm

Las ropas rotas y manchadas de sangre le eran incómodas. Había tratado de limpiarlas un poco en un arroyo que había dejado atrás, pero al fin decidió que debía hacerse con una nueva saya. La piel del animal le daba mucho calor. ¿Por qué esta cosa tenía un pelaje tan espeso en un clima tan caluroso? Tampoco le agradaba la isla donde había ido a parar. Los propietarios de las granjas habían pagado a regañadientes, y además parecían cualquier cosa menos gente honrada. Al menos había tenido buen cuidado en cubrir con telas y bandas de cuero los símbolos de la Dama que adornaban su espada y su daga, pues sospechaba que los habitantes de la isla no iban a recibirlos con una sonrisa en los labios.

Lohengrin interrumpió sus pensamientos al escuchar el grito del desconocido, y se detuvo en seco. Levantó la vista, y escrutó a la pareja en la distancia. Aún estaba bastante lejos para apreciar detalles relevantes, de manera que sólamente podía ver a un hombre y a una mujer, parecían armados los dos, aunque ninguno había hecho ademán de requerir sus armas.

No parecían salteadores, ni piratas, y Lohengrin juzgó que no representaban una amenaza inmediata. No obstante aseguró sus armas, se colocó bien sus ropas, acomodó mejor la piel de la criatura, y siguió caminando en la misma dirección. Respondió al saludo elevando también su brazo. "¿Qué diablos querrán esos? ¿Venderme algo, pedirme dinero?" A medida que Lohengrin se acercaba, percibía más detalles sobre aquellos dos. Cuando llegó a su altura, simplemente dijo: "Saludos"
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Re: Un paso más

Mensaje por KS el 25/12/09, 01:22 am

Silencio.

Krysengard agitó un par de veces las manos, brincando de puntillas sobre la madera del malecón, y se detuvo cuando estuvo prácticamente seguro de que el hombre había visto su seña, u oído su grito. Sythiel, que se había acercado, aunque seguía sentada, miraba en la misma dirección que él.

- Joder - susurró. - Creo que va armado.

- Si, bueno, nosotros también - respondió Krysengard, sin mirarla.

- Imbécil - le insultó la chica. - Puede ser peligroso.

- Nadie deambula desarmado por las playas de una isla pirata, estúpida. Que vaya armado no significa que sea peligroso, significa que no está chiflado.

- Y éso le hace peligroso, inútil - respondió la semielfa, airada. - ¿Qué cuento chino le vamos a contar y con qué fin? ¿Se te ha ocurrido que pueda no tragárselo?

Silencio.

No, parecía obvio que no lo había pensado. Pero claro, normalmente nunca habían tenido problemas. Krys se consideraba bueno, tanto interpretando como improvisando. Claro que también... siempre había tenido "un guión", o al menos, una meta. Sythiel tenía razón. No sabía ni lo que quería de aquel hombre.

- Joder - murmuró. - Vaya puta mierda.

- Te sugiero que pienses rápido - le incitó ella.

- ¿Qué pasa, que tú no sabes? - le respondió, nervioso.

El hombre se acercaba, y pronto estaría dentro del rango en el que podría oírles. Krysengard no se había movido, y continuaba mirándole, de forma teatral, con los brazos en jarra y una extraña sonrisa en los labios. Hablaba entre dientes.

- Eres un inútil.

- Déjalo para cuando tengamos tiempo - la calló. - Necesitamos salir de aquí. ¿Qué papel puede jugar él en ésto? Piensa y calla - espetó rápidamente cuando ella estaba a punto de volver a insultarle. - Te odio.

"Saludos".

Bien, ya no había nada que hacer. Krysengard se bajó ágilmente del malecón, practicando un salto, a pesar de que no había más de un metro hasta el suelo. Los largos dedos descalzos de sus pies se hundieron en la arena fresca, y mostró las manos extendidas, como para dejarle claro al hombre que no iba armado.

- Salve, buen hombre - saludó, en su tono más amable. - Disculpad que os desvíe de vuestro camino, pero sois la primera persona que vemos atravesar éstas playas que ya creíamos desiertas. ¿Os molestaría si os hiciéramos unas cuantas preguntas?

Arriba, Sythiel suspiraba pesadamente. Tenía un mal presentimiento.

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Re: Un paso más

Mensaje por Lohengrin el 28/12/09, 05:30 pm

Lohengrin saludó a la mujer con una leve inclinación de cabeza, y luego miró a los ojos al desconocido. Un hombre albino, de buena planta, y muy sonriente. Llevaba los pies descalzos y no iba armado. Pero Lohengrin no dejó de observar, en el suelo y un poco más lejos, las empuñaduras de un par de espadas cortas, envueltas en los que parecía una camisa.

En cambio la mujer sí estaba armada. Al principio ella tenía una expresión hosca, como si estuviera a disgusto, pero en cuanto Lohengrin puso los ojos sobre ella, se dibujó en su cara una sonrisa tan brillante como el sol que se estaba poniendo en ese mismo instante.

Sin apresurarse, se cambió de hombro la pesada piel. Sostuvo la mirada del albino durante unos instantes. El hombre no parecía un pedigüeño, ni tampoco alguna clase de vendedor de chucherías. La primera palabra que le vino a la mente fue "superviviente". Quizá fuera un pirata. Pero sin duda, era un pirata amable y con mucha, mucha labia. ¿Alguna clase de timador, quizás? Pero estaba prejuzgando con excesiva rapidez, de modo que recapacitó.

Aún sin sonreir, con un tono cortés, pero seco, Lohengrin dijo:


"Adelante"
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Re: Un paso más

Mensaje por KS el 16/03/10, 10:35 am

[FDI: Ruego humildemente disculpas por la tardanza.]

"Adelante".

La sonrisa de Krysengard no varió en lo más mínimo, pero en aquel momento el elfo maldijo internamente a todos los dioses que había conocido y de los que había pído hablar alguna vez. "Piensa, piensa", se dijo mientras dirigía la atención del transeúnte señalando al malecón con la mano; Sythiel, un encanto, como siempre, le sonreía.

- Mi estimado caballero - comenzó a decir, intentando que el hecho de que fuese pensando en las palabras a medida que las decía no influyese ni en la musicalidad, ni en la fluidez, ni en la cordialidad de su tono. - Permitidme un minuto de vuestro tiempo para contaros nuestra historia. Mi nombre es Julés, y aquella que allí veis es mi encantadora y noble prima, lady Dalia. Viajábamos a bordo de una pequeña embarcación con la que nos dirigíamos a, euh...

- Trinacria - espetó Sythiel, es decir, Dalia, con la velocidad de la experiencia, tan pronto tuvo el menor indicio de que su compañero se había trabado. Su acento era ahora sureño, dulce, y seguía dirigiéndole una maravillosa sonrisa al caballero - Nos dirigíamos a la ciudad de Trinacria, mi buen caballero, cuando, ¡Ay! Los malditos piratas que pueblan la isla de Enie se nos echaron encima. Suerte que Krysengard estaba a mi lado...

La mirada de Krysengard fue un poema. Sus ojos, en un instante, reflejaron toda la furia y contrariedad que pudo, y aprovechando que, si la miraba a ella, Lohengrin no podía ver su rostro (le daba la nuca), le dirigió una mueca casi amenazadora. Sythiel no necesitó una segunda explicación.

- ¡Krysengard! - gimió. - Pobre Krysengard, Julés, cómo le echaremos de menos. Señor, no sabemos en qué isla nos hallamos, y tememos haber acabado el périplo de nuestro naufragio en la misma isla de la que vinieron los hombres que ahora, sin duda, nos buscan...

"Muy aguda", pensó Krys, aliviado. Su rostro estaba lívido cuando se volvió hacia Lohengrin, pero no podía notarse. Era albino, después de todo.

- Disculpad las molestias que podamos ocasionaros, mi querido caballero - dijo. - ¿Sabréis indicarnos, por ventura, dónde nos encontramos?

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Re: Un paso más

Mensaje por Lohengrin el 16/03/10, 01:10 pm

"Hmm..." Con su mano libre, Lohengrin se mesó la barba durante unos momentos... "Ciertamente, estamos en la isla de Nehmen, y muy cerca de Enie..."

Aunque su extraño aspecto desmentía la mayoría de sus palabras, no había duda de que los modales del albino, y sobre todo los de la mujer (Lady Dalia, había dicho?) sí eran propios de personas de la alta sociedad. Parecían haber pasado por una experiencia muy dificil, y ninguno de los dos perdía la compostura. Bien, ni ellos parecían nobles, ni él parecía un caballero (uno limpio y sano, al menos), así que eso era un empate. Un viaje en barco, un ataque pirata, un naufragio... "Disculpen mi pregunta... Que le ocurrió a vuestro compañero...? Y dónde ha naufragado vuestro barco?"

Se le ocurrían muchas más preguntas, pero aquellas eran las más evidentes... Finalmente el caballero se relajó, pues parecía obvio que ambos extraños no eran mas que unos viajeros perdidos, y sin duda metidos en problemas. También aprovechó para examinar los rasgos del hombre, y los de su... prima...? Preguntar qué clase de parentesco de sangre los unía era ser demasiado indiscreto de momento... Quizá no fueran primos en el sentido estricto de la palabra. Por educación, Lohengrin no se había fijado demasiado en las orejas de Julés, por no parecer descortés.

Después, se presentó a la mujer como era debido, despues de haber escuchad el título de lady. "A sus pies, señora", dijo llevandose el puño al pecho cual si sostuviera el puño de su espada. "Lady Dalia, de la Casa de...?"

Muy en su interior, Lohengrin se había sentido halagado al escuchar "Mi buen caballero" de labios de una dama noble. Normalmente no vestía como tal, pero supuso que el escudo al hombro y el brillo de su cota de escamas bajo sus arañadas y rotas ropas lo habían delatado.

"Esta isla está habitada sólamente por piratas, y otra clase de... personas que viven al margen de la ley." Lohengrin también escogía cuidadosamente sus palabras. "Yo me dirijo a Enie en este momento."


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Re: Un paso más

Mensaje por KS el 16/03/10, 08:13 pm

Por ahora, todo salía bien.

Lohengrin no parecía tener motivos para dudar de ellos. Sin embargo, no les dio su nombre, lo que podía interpretarse como un descuido; aunque en un hombre que parecía de buenos modales, Krysengard prefirió interpretarlo como recelo. No estaban siendo lo suficientemente convincentes. El 'elfo' frunció el ceño, con una sonrisa sardónica.

- Enie - repitió. - Ah, entonces estamos de nuevo en ésta maldita isla...

... de la que no habían salido.

Empezaba a vislumbrar el plan de Sythiel. Normalmente no le costaba mucho. A veces conseguían pensar como uno solo. Lo cual no era muy agradable, ni para Sythiel, ni para Krysengard. La confianza da asco, que se lo preguntaran al aberkryn.

- Krysengard murió para permitir que nosotros escapásemos a nado - relató Dalia, magníficamente triste. - Era nuestro segundo de a bordo, un guerrero formidable. Se le echará tanto de menos.

- Nuestro barco se hundió mar adentro - agregó un compungido Julés, a su vez, en cuanto la joven hubo terminado de hablar. - Sin duda que buscaban a mi noble dama; fue una suerte, de veras, que pudiéramos escapar. Pero ahora tememos que nos encuentren, y no podemos internarnos en la ciudad de Enie...

Su casa.

Bien, Krysengard miró con una torva sonrisa a Sythiel. Normalmente eran buenos improvisando, pero aquello le pilló por sorpresa. Afortunadamente, la audacia de la muchacha estaba a la altura de las circunstancias.

- Dalia de Kivals - le contestó grácilmente, haciendo sonreír al 'elfo'. - Oh, señor, si pudiérais ayudarnos...

Ya está. Krysengard ya tenía la idea. Y Sythiel también. El elfo le lanzó a Lohengrin su mirada más patética, mientras, con tristeza, jugando con sus dedos como si le diera vergüenza lo que iba a decir, hablaba en voz baja.

- ¿Decís que os dirigís a Enie? - preguntó.

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Re: Un paso más

Mensaje por Lohengrin el 16/03/10, 09:58 pm

De pronto Lohengrin cayó en la cuenta de que no se había presentado. "Disculpadme, buenos señores, pero he olvidado presentarme. Mi nombre es Lohengrin. Vivo de mi espada. Lamento profundamente la pérdida de vuestro amigo..." El rostro de la dama reflejaba tanta tristeza que Lohengrin lamentó haber preguntado. Sin duda tenían grandes problemas. Parecía evidente que si los piratas los descubrían, no les esperaba un destino agradable. Había algo extraño en el hombre albino, pero la mujer tenía un porte realmente digno y elegante. Sin duda el albino sería un guardaespaldas o un escolta. Eso hizo mirar con recelo sus armas, durante un momento.

"Kivals..." No era una de las Casas grandes de las islas. Tampoco una de las medianas. Ni siquiera una de las pequeñas, sin duda se trataba de alguna rama menor o de una familia venida muy a menos. Eso no importaba. Todas las casas nobles, pequeñas o no, tenían asuntos en Trinacria.


"Oh, señor, si pudiérais ayudarnos..." La actitud de ambos terminó por convencerle. No necesitaba preguntar lo que querían, estaba claro que deseaban escapar de la isla. De una sola pieza, a ser posible.

"Si, me dirijo a Enie. Tengo un apalabrado el pasaje en un barco para dentro de uno o dos días, en cuanto atraque en el puerto. Hmm, el capitán no es lo que se dice honrado, pero no es un pirata. Pero no va a Trinacria, sino a Moramaille."

No era exactamente una oferta de ayuda, más bien una reflexión en voz alta. Pero empezaba a pensar que aquellos dos pobres diablos llevaban todas las de perder si se quedaban demasiado tiempo en Nehmen, la maldita isla de los piratas.
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Re: Un paso más

Mensaje por KS el 17/03/10, 01:41 pm

El 'elfo' sonrió para sus adentros, suficientemente satisfecho.

¡Magnífico! En contra de cualquier predicción, parecía que aquel escabroso asunto estaba a punto de resolvese como Dios manda. Ya iba siendo hora de que tuviesen un golpe de suerte; todo habían sido malas noticias desde que llegaran a aquellas islas malditas.

- ¡Un barco! - exclamó Sythiel, con una evidente muestra de alivio que no era del todo fingida. - Señor, ¿De veras sois tan afortunado?

Su mirada se cruzó unos instantes con la de Krysengard. Evidentemente, ella debía llevar la voz cantante en todo aquello. Por su aspecto, la mayoría de las veces Krys quedaba relegado al guardaespaldas de turno; tenía que admitir que la semielfa tenía mucho más carisma que él. Y sabía ganarse el favor de las personas.

Especialmente de los hombres. Estaba encantadora, con ése aspecto de damisela en apuros que tenía. Al elfo se le escapó un pensamiento sucio, y vio en el brillo de los ojos de su compañera que no había pasado desapercibido.

- ¿Es quizá mucho pedir, señor, que nos permitáis acompañaros en vuestra travesía? - preguntó el elfo, volviéndose de nuevo hacia Lohengrin. - No tenemos gran cosa con la que pagaros, como podéis ver, pero necesitamos de veras escapar de ésta condenada isla y bien podéis ser nuestra última oportunidad. No nos importa el destino, con tal de que sea fuera de ésta roca.

Moramaile. ¿Dónde coj... estaba Moramaile? Le sonaba haberla oido mencionar con anterioridad, pero no había caso. No estaban en disposición de ser quisquillosos.

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Re: Un paso más

Mensaje por Lohengrin el 17/03/10, 06:02 pm

Lohengrin suspiró largamente. Por lo visto su aventura en Nehmen iba a terminar como la mayoría. Con la bolsa vacía y algún agujero de más en su cuerpo. En esta ocasión eran dos viajeros perdidos, dos desgraciados que habían naufragado y se habían quedado casi con lo puesto. Desde luego que había algo raro en su historia, pero... Ellos necesitaban pasaje en un barco para salir de la isla, y él podía conseguirselo. Pagándolo de su bolsillo, evidentemente.

"¿Es quizá mucho pedir, señor, que nos permitáis acompañaros en vuestra travesía?" preguntó el elfo, volviéndose de nuevo hacia Lohengrin. "No tenemos gran cosa con la que pagaros, como podéis ver, pero necesitamos de veras escapar de ésta condenada isla y bien podéis ser nuestra última oportunidad. No nos importa el destino, con tal de que sea fuera de ésta roca."

El caballero sabía que no tener gran cosa era exactamente lo mismo que no tener nada. Y, tal vez cuando la dama volviera a su residencia, se olvidara pra siempre del cabllero que la había auxiliado. En fin. Aquello era lo más probable.

"Es un pequeño barco mercante, y trae género de contrabando a la isla. Normalmente comida, armas, y bebidas fuertes. No puedo deciros cómo se llama el barco porque no lo sé, cambia de nombre en cada travesía, y desconozco el auténtico. Pero sé que vendra dentro de uno o dos días. Me alojaré en una posada de marineros, cerca del puerto, y cuando atraque reconoceré su arboladura. Supongo que podría hablar con el capitán."

Lohengrin seguía pensando.

"Pero eso no será hasta dentro de un par de días. Tendréis problemas si os reconoce alguien aquí, supongo. Sobre todo a vos, Lady Dalia... Vuestro primo decía que os buscaban, y supongo que sería para pedir rescate por vuestra libertad, cierto...?"
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Re: Un paso más

Mensaje por KS el 31/03/10, 09:16 pm

Hasta ahora, la historia se desenvolvía satisfactoriamente.

Krysengard miraba en dirección al horizonte, pensativo, con el ceño fruncido a causa de la todavía intensa luz del sol que se apagaba con lentitud. Para un observador externo, pensaba sobre su situación. En realidad, su vívida imaginación trabajaba sobre los matices del relato.

En defensa del 'elfo', aunque no valga de mucho, habría que decir que no había pensado en el precio del pasaje. No era tan experto en viajes en barco como le habría gustado. A menudo las mentiras les pagaban el pasaje; otras veces eran polizones, o se alistaban como marineros. Tenía, por tanto, la idea de que donde monta uno, montan varios.

Pero el hombre no dijo nada.

- Sois un hombre muy noble, señor Lohengrin - decía la medio elfa, practicando una florida reverencia ante el caballero. - Ojalá pudiésemos ofreceros una recompensa acorde a nuestro agradecimiento. Seguramente nos estáis salvando la vida.

En éso no mentía.

Pero bueno, seguramente aquel hombre no se habría sentido muy satisfecho de saber a quién le estaba salvando el pescuezo en realidad. Podía mostrarse menos... comprensivo. Y ahí es donde la situación podía empezar a torcerse; como es obvio, Krysengard y Sythiel no habían tenido tiempo de poner en común una historia. El elfo se preparó para interrumpir a la semielfa si era necesario. Sythiel a menudo no consideraba todos los detalles. Krys era un cuentacuentos nato.

- Sí, señor - siguió diciendo, alertada por exactamente lo mismo que Krysengard. - Veréis, soy la hija de lord Eidan de Kivals, que es conde en un país lejano, al...

- No os esforcéis, lady Dalia - cortó Krysengard. - No sabemos en qué dirección está nuestro país.

- Es cierto - se corrigió. - Tanto hemos viajado. Nuestro país se vio azotado por una guerra, señor Lohengrin; mi padre me envió lejos junto con uno de sus mejores hombres, y...

- Y yo - agregó el 'elfo'.

'Dalia' puso los ojos en blanco. La mirada de Krysengard era de reproche; estaba demasiado nerviosa. No hubiera sido prudente que dijera de donde venían, Lohengrin parecía un hombre instruído. Sythiel lo sabía, pero no había caído en la cuenta. Tampoco en la de considerar al soldado que supuestamente había muerto por ellos entre la comitiva.

- Y mi querido Julés, por supuesto - recapituló ella, con una sonrisa tímida. - Disculpad mi torpeza, señor. Estoy algo cansada. Supongo que los piratas han pensado que pueden usarme como rehén. Aunque ni siquiera se si mi padre está bien...

Bien.

Mientras Dalia agachaba teatralmente la cabeza, reprimiendo un sollozo, Krysengard hizo una seña casi imperceptible con los dedos de la mano que, por su posición, Lohengrin no podía ver. Una historia interesante. Sythiel era inteligente. Había introducido con habilidad la duda sobre el valor que podía tener su rescate. No podían descartar que Lohengrin fuese un bandido igual que ellos.

Cuando eres un embaucador, sabes los trucos que usan los embaucadores. No lo parecía, pero eso podía significar que era sincero... o que era muy bueno.

- Tendremos problemas si Lady Dalia aparece por la ciudad - dijo el elfo, serio. - Creo que lo más prudente sería que nos quedásemos en la costa.

KS

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Re: Un paso más

Mensaje por Chelsie el 31/07/10, 06:12 am

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Para recuperarlo mandar un mp a un moderador, gracias.
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Chelsie

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Re: Un paso más

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